William Blake

Biografía

La familia de William Blake era de clase media en ascenso. Su madre con una formación religiosa moroviana dio a luz a un varón el 28 de noviembre de 1757. Ese bebé era William Blake. Su madre siempre lo apoyo y estuvo de cerca en su proceso formativo. De ahí que la vida de Blake fuera ambivalente. En su vida práctica seguía los preceptos religiosos de la Iglesia de Moravia mientras que en su mundo interno, reflejado en la literatura era todo lo contrario.

William Blake tenía visiones, se aparecían ángeles y otras entidades bíblicas ante sus ojos. Desde su infancia tuvo estás visiones y continuó hasta su vida adulta. Aunque en su mundo interno estás visiones demuestran que no seguían una línea clara sobre su naturaleza. En sus poemas la cosmovisión sobre el bien y el mal suele estar mezclada. En ocasiones Lucifer aparece como un ser de luz y en otra ocasiones corresponde con la mitología judeocristiana.



Las visiones de Blake eran apoyadas por sus padres, a si mismo le fomentaban su habilidad por el dibujo. Le permitieron asistir a la escuela de arte y cuando tuvo edad suficiente fue aprendiz en el taller de Basire. Durante los años con Basire aprendió técnicas de grabado y dibujo antiguas, la mayoría ya no estaban de moda en la época de Blake. Para el poeta era más valioso el trabajo de pintores clásicos como Miguel Ángel, Rafael, Durero y toda la escuela renacentista del arte europeo. Pero estos movimientos no estaban bien valorados por los coetáneos de Blake, aunque esto no le impidió realizar copias de los pintores y colocarlas en el mercado.

Gran parte del arte pictórico de Blake está influenciado por el renacimiento y es muy clara la similitud con sus obras.

Posterior al trabajo como aprendiz con James Basire, Blake empezó su periodo de independencia. Realizó diversos grabados para ilustrar libros. Algunos se tiene registro de ellos y otros no porque se entregaban con la firma del maestro y no con la de aprendiz. Inclusive Blake estuvo realizando ilustraciones para Divina Comedia de Dante Alighieri que dejaría inconclusa.

A la edad de 21 años Blake se matriculó en la Royal Academy en Old Somerset House. Ahí fue donde encontró una aversión más grande por los pintores como Rubens, ya que sus compañeros y maestros los tenían en gran estima mientras Blake tenía clara preferencia por los Renacentistas. Al terminar su formación en 1782 Blake conoció a Catherine Boucher con la que se casaría. Boucher fue un apoyo importante para Blake, lo comprendía y lo apoyaba en su visiones y sus periodos de crisis. Además siendo analfabeta, se dejó instruir por Blake, aprendió a leer, escribir y realizar grabados. Posteriormente ayudaría a su esposo a imprimir sus grabados.

En 1784 se publicaron los primeros poemas de Blake y posteriormente el poeta empezó a experimentar con el aguafuerte. Una técnica de grabado muy complicada que es con la que se ilustrarían la mayor parte de sus poemas. William Blake murió el 12 de agosto de 1827 y fue enterrado en una tumba sin nombre, en el cementerio de Bunhill Fields, Londres.



La postura ideológica de Blake siempre le trajo problemas. Fue uno de los motivos que impidió que viera el éxito en vida. Blake repudiaba la esclavitud y creía en la igualdad racial y de género.

Algunos poemas de William Blake

Un sueño

Cierta vez un sueño tejió una sombra
sobre mi cama que un ángel protegía:
era una hormiga que se había perdido
por la hierba donde yo creía que estaba.
Confundida, perpleja y desesperada,
oscura, cercada por tinieblas, exhausta,
tropezaba entre la extendida maraña,
toda desconsolada, y le escuché decir:
«¡Oh, hijos míos! ¿Acaso lloran?
¿Oirán cómo suspira su padre?
¿Acaso rondan por ahí para buscarme?
¿Acaso regresan y sollozan por mí?
Compadecido, solté una lágrima;
pero cerca vi una luciérnaga,
que respondió: «¿Qué quejido humano
convoca al guardián de la noche?
Me corresponde iluminar la arboleda
mientras el escarabajo hace su ronda:
sigue ahora el zumbido del escarabajo;
pequeña vagabunda, vuelve pronto a casa

Nuevo Jerusalén

¿Y hollaron esos pies, antaño,
los verdes montes de Inglaterra?
¿Y viose el sacro Cordero de Dios
por los pastos ingleses, placenteros?
Resplandeció el divino rostro
sobre nuestras colinas nubladas?
¿Y edificose una Jerusalén
en medio de esos negros, satánicos molinos?
¡Dadme mi arco de oro ardiente!
¡Dadme mis flechas de deseo!
¡Traed mi lanza! ¡Abríos, oh nubes!
¡Traedme mi carro de llama!
No cejará en mi espíritu la lucha
ni ha de dormirse en mi mano la espada
hasta que levantemos otra Jerusalén
en el solar verdeante y dulce de Inglaterra.
Traducción de Màrie Montand

Canto para acunar

Dulces sueños, formad una pantalla
Sobre la linda cabeza de mi niño;
dulces sueños de agradables corrientes
bajo rayos de luna felices y silenciosos.
Dulce sueño, que tus cejas tejan
con suave felpa una corona infantil;
dulce sueño, Ángel terso,
fluctúa sobre mi niño dichoso.
Dulces sonrisas, durante la noche
meceos sobre mi encanto;
dulces sonrisas, sonrisas de Madre,
cautivad la noche interminable.
Dulces lamentos, suspiros de paloma,
no alejéis el letargo de tus ojos,
dulces lamentos, sonrisas aún más dulces,
cautivad todos los lamentos de paloma.
Duerme, duerme, niño afortunado,
que toda la creación duerme y sonríe;
duerme, duerme felices sueños,
mientras tu madre llora sobre ti.

Dulce bebé, en tu rostro
puedo discernir la santa imagen;
dulce bebé, otrora como tú
yacía tu hacedor y lloraba por mí.

Lloró por mí, por ti, por todos
cuando era apenas un pequeñito.
Su imagen siempre verás,
rostro celestial que sobre ti sonríe,
A ti, a mí, a todos les sonríe;
quien se volvió un pequeñito.
Las sonrisas infantiles son sus mismas
sonrisas;
y cautivan con paz el cielo y la tierra.

El Tigre

Tigre, tigre, que te enciendes en luz
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?

¿En qué profundidades distantes,
en qué cielos ardió el fuego de tus ojos?
¿Con qué alas osó elevarse?
¿Qué mano osó tomar ese fuego?

¿Y qué hombro, y qué arte
pudo tejer la nervadura de tu corazón?
Y al comenzar los latidos de tu corazón,
¿qué mano terrible? ¿Qué terribles pies?

¿Qué martillo? ¿Qué cadena?
¿En qué horno se templó tu cerebro?
¿En qué yunque?
¿Qué tremendas garras osaron
sus mortales terrores dominar?

Cuando las estrellas arrojaron sus lanzas
y bañaron los cielos con sus lágrimas
¿sonrió al ver su obra?
¿Quien hizo al cordero fue quien te hizo?

Tigre, tigre, que te enciendes en luz,
por los bosques de la noche
¿qué mano inmortal, qué ojo
osó idear tu terrible simetría?

Eternidad

Quien a sí encadenare una alegría
malogrará la vida alada.
Pero quien la alegría besare en su aleteo
vive en el alba de la eternidad.

La Rosa Enferma

Estás enferma, ¡oh rosa!
El gusano invisible,
que vuela, por la noche,
en el aullar del viento,
tu lecho descubrió
de alegría escarlata,
y su amor sombrío y secreto
consume tu vida.

Frases de William Blake

1. Una verdad que se dice con mala intención supera todas las mentiras que puedas inventar.
2. Para ver un mundo en un grano de arena y el cielo en una flor salvaje, abarca el infinito en la palma de tu mano y la eternidad en una hora.
3. Aquellos que restringen un deseo lo hacen porque es lo suficientemente débil para ser restringido.
4. Si las puertas de la percepción estuvieran limpias, todo se mostraría ante el hombre como realmente es, infinito.
5. Lo que hoy está demostrado, una vez fue imaginado.
6. El progreso traza los caminos derechos; pero los caminos tortuosos, sin progreso, son los caminos del genio.
7. La imaginación no es un estado: es la existencia humana en sí misma.
8. Sin contrarios no hay progresión. Atracción y repulsión, razón y energía, amor y odio, son necesarios para la existencia humana.
9. Dentro del universo hay cosas que son conocidas y hay cosas que son desconocidas. En el medio de esas cosas hay puertas.
10. El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad.
11. Una buena taberna local tiene mucho en común con una iglesia, excepto que la taberna es mucho más cálida, y tiene más conversación.
12. Una misma ley para el león y para el buey es opresión
13. Un necio no ve el mismo árbol que un sabio.
14. El que se alimenta de deseos reprimidos finalmente se pudre.
15. Aquel cuyo rostro no irradia luz nunca será estrella.
16. La verdad nunca puede ser dicha de una forma que pueda ser comprendida sin ser creída.
17. Estad siempre dispuestos a hablar con franqueza y evitaréis la compañía de los hombres ruines.
18. El camino del exceso lleva al palacio de la sabiduría.
19. El alma llena de dulce placer no puede ser manchada.
20. Aquel que desea pero no obra, engendra la peste.

Obras de William Blake

Algunas de sus obras no fueron traducidas al español. Las que no fueron traducidas se conserva su nombre en el inglés original.

Libros iluminados

• 1788: All Religions are One
• 1788: There is No Natural Religion
• 1789: Cantares de inocencia
• 1789: The Book of Thel
• 1790-1793: El matrimonio del cielo y el infierno
• 1793: Las visiones de las hijas de Albión
• 1793: América: una profecía
• 1794: Europa: una profecía
• 1794: El libro de Urizen
• 1794: Canciones de experiencia
• 1795: The Book of Los
• 1795: The Song of Los
• 1795: The Book of Ahania
• 1804-1811: Milton: un poema
• 1804-1820: Jerusalén

No iluminados

• 1783: Poetical Sketches
• 1786: Una isla en la luna
• 1789: Tiriel
• 1791: The French Revolution
• 1797: The Four Zoas

Dato curioso de William Blake

La banda norteamericana “The Doors” se llama así en honor a este poeta que varios de sus poemas hace alusión a “las puertas” de la percepción.

El director de cine Jim Jarmusch hace referencia a su literatura y la usa como un pretexto paa justificar la moral de un nativo americano en la película Dead Man (1995) esteralizada por Johnny Depp y musicalizada por Neil Young.

Algunas pinturas de William Blake

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