San Cristobal de las Casas y los Altos de Chiapas

En la época prehispánica el territorio era más grande, y las cabeceras zoques más importantes eran Zimatán-Cunduacan dentro del estado de Tabasco, Japenaway al oeste de lo que hoy Tuxtla Gutierrez en el valle de Ocozocuauhtla, Gualeguas en la margen del río Magdalena, iniciando las laderas del volcán Chichonal (por tanto se haya enterrada bajo las cenizas de la erupción de 1982 junto con la cabecera municipal de municipio de Francisco León), Quechola/Jônitijma sobre el margen del Grijalva, puerto fluvial de importancia hoy bajo las aguas de la presa Malpaso y Tecpatan/Ojcahuay como el centro ceremonial de importancia entre los zoques, Pero las incursiones de los chiapa, tzeltales y tzotziles redujo su territorio, estableciendo pactos comerciales con Zinacantán y Chamula, así como alianzas militares con ellos contra los aguerridos chiapa.

Esta situación era la imperante cuando llegaron los mexicas hacia 1486-1488 al mando de Ahuizotl y del tlacochcalcatl Tilotl, estableciendo guarniciones en Gualeguas y Zimatán mientras Quechola y Japenaguay conservaron una relativa independencia dados los roces que llegaron a tener con los chiapa por el control de la Depresión Central al ser una ruta comercial de importancia hacia el Xoconochco y Cuauhtemallan (Soconusco y Guatemala), así igual establecieron alianzas defensivas con los de Zinacantán y Chamula, este patrón de alianza se repetiría con las tropas españolas de Luis Marín y Diego de Mazariegos quienes someterían (en alianza con tzeltales, tzotziles y zoques, ojo) duramente a los chiapa en el despeñadero de Tepechtia, a tal grado que viéndose perdidos los sobrevivientes se tirarían al vacío del Cañón del Sumidero. Tras esto Mazariegos sería muy indulgente con los que impidió que se suicidaran.

Época Colonial en los Altos de Chiapas

Durante la colonia (al ser Chiapas parte de la Capitanía de Guatemala), los zoques fueron mano de obra de encomiendas (las cuales lograron sobrevivir 150 años más por una senda correspondencia al rey de parte de los descendientes de los primeros conquistadores para que no se las quitarán) y haciendas, lo cual diezmó su población en las regiones de las montañas del norte por las políticas de congregación y repartimientos, empezándose a recuperar la población poco a poco desde el siglo XVIII.

Durante el siglo XIX los zoques que habitaban en la zona de la Depresión central fueron carne de cañón para los ladinos liberales de Tuxtla en el conflicto que había entre estos y los coletos conservadores (quienes azuzaban a su vez a los mayas) de Ciudad Real (San Cristóbal de las Casas) por la supremacía ideológica del estado, a grado tal de opresión por parte de los ladinos que obligaron a rebelarse los zoques vs el gobierno de Tuxtla y, dicen algunas versiones, crucificar al hijo adolescente (y a los sirvientes que lo acompañaban) de un político y hacendado como represalia en el viernes santo de 1863 (otras versiones dicen que sólo al hijo o a alguno de los sirvientes, zoques de origen, por delación a la causa), no obstante a esto, los ladinos de Tuxtla ganaron la partida contra los coletos de Ciudad Real.

Durante el Porfiriato

Durante la posrevolución se dan cambios políticos (desaparecen las jefaturas políticas y se erigen los municipios) de importancia y los zoques empiezan a integrarse a la vida nacional... con la eventual pérdida de sus costumbres y tradiciones entre ellas uso de "traje típico" de uso común, al contrario de los mayas del otro lado del Grijalva. El 31 de marzo de 1528, el conquistador español Diego de Mazariegos fundó en dicho valle la Villa Real de Chiapas; el 21 de junio de 1529, a petición de Juan Enríquez de Guzmán, se le cambió la denominación por la de Villa Viciosa; el 11 de septiembre de 1531, por acuerdo de Cabildo, se le cambió el nombre por el de Villa de San Cristóbal de los Llanos; el 7 de julio de 1536, se le cambió el nombre por el de Ciudad Real; el 27 de julio de 1829, se le modificó la denominación por la de Ciudad de San Cristóbal.

Elevada pronto al rango de Ciudad Real, recibió de Carlos V en 1535, el escudo de armas, y de Paulo III en 1538, la sede de un obispado. El primer obispo fue Don Juan de Arteaga, pero murió antes de llegar a su sede. En su lugar fue consagrado fray Bartolomé de Las Casas, sacerdote de la orden de Santo Domingo, quien fue el que empezó a levantar conventos y a fortalecer las comunidades religiosas de los frailes. En 1712 fue el año en que se liberaron los créditos de la corona para urbanizar formalmente a San Cristóbal y construir sus monumentos barrocos de esta ciudad criolla. En 1821 un amigo criollo de Joaquín Miguel Gutiérrez, el dominico Fray Matías de Córdoba; promulga pacíficamente la independencia. En 1824 Chiapas se anexa a la República Mexicana.



En ese nuevo momento urbano, siguen las inundaciones y los sismos, además de plagas y epidemias. Todo el siglo XIX se caracteriza por eternos conflictos entre conservadores (centralistas) y liberales (federalistas) ajustando sus cuentas con las armas (hasta 1861); luego la guerra anti intervencionista (en Chiapas 1861-1864) que bombardeara dos veces la ciudad; y finalmente la lucha anti reeleccionista (1866-1876), también con combates episódicos. Por todo lo anterior, la población de la ciudad disminuyó drásticamente, emigrando a ranchos cercanos. Fue hasta 1879 cuando el general Miguel Utrilla, accede a la gubernatura e instaurara la paz. En éste periodo es cuando su urbanista neoclásico, el ingeniero Carlos Z. Flores, moderniza la ciudad, remodela algunos monumentos, viste las calles con portones dóricos y ventanas toscanas, siembra los parques con jardines y kioscos. Esta brillante empresa urbana se interrumpe en 1892 cuando los poderes se trasladan a Tuxtla.

El 31 de mayo de 1848, se le agregó el apellido Las Casas, quedando como San Cristóbal de Las Casas; el 9 de agosto de 1892, se trasladó de allí definitivamente la capital del estado a la ciudad de Tuxtla Gutiérrez. En la revolución, San Cristóbal se equivoca de bando porque quiere recuperar su status de capital del Estado y conservar sus fincas de peones acasillados, Al triunfar la Revolución, las ambiciones de los san cristobalenses son castigadas.

En San Cristóbal existe una amplia gama de ofertas turísticas, el recorrido puede iniciar en el Templo de Santo Domingo, la decoración de la fachada del templo de este conjunto conventual es una de las más acabadas expresiones artísticas del barroco con influencias indigenistas en México. Los artistas nativos, bajo la dirección de los monjes dominicos, se lucieron integrando en la fachada de cantera rosa una prolija ornamentación a base de argamasa, con grecas, angelitos, personajes indígenas, sirenas y otros motivos.

Monumentos Históricos en San Cristóbal de Las Casas

El conjunto de edificaciones religiosas fue iniciado en el siglo XVI y en el interior de la iglesia se distinguen los cuadros con motivos religiosos, algunos retablos y el púlpito de noble madera. En los claustros conventuales funcionan un museo de historia regional y una cooperativa de artistas y artesanos indígenas. El nombre hispano original de San Cristóbal de las Casas fue Ciudad Real de Chiapas y ya desde esa época, este templo en el que se venera a San Sebastián fue su catedral y sede de la diócesis. En el exterior de la catedral sobresale la decoración barroca de la fachada, hecha con grecas vegetales. En las naves interiores se distinguen varias obras de arte religioso, sobre todo los magníficos retablos barrocos referidos a San Juan Nepomuceno y a la Virgen de la Asunción. Otra obra de interés es una pintura dedicada a la Oración en el Huerto, situada en la sacristía, un trabajo del pintor novohispano Juan Correa.

San Cristóbal de las Casas es una ciudad de muchos museos y estos dos elementos semipreciosos y decorativos tienen cada uno el suyo. El del ámbar es el único museo de América dedicado a exhibir objetos hechos con la resina fósil. Los chiapanecos trabajan el ámbar desde la época prehispánica, utilizándolo, primero para confeccionar piezas ceremoniales y de uso personal, y luego para la fabricación de objetos comerciales.

Maravillas Naturales

Las cascadas del Chiflón sin duda es uno de los lugares obligados en tu visita a San Cristóbal, en el trayecto hasta el conjunto de cascadas hay pintorescos miradores desde los que puedes tener espectaculares vistas del paisaje de la zona. En el mirador más cercano a la corriente puedes sentir en tu cuerpo la llovizna que produce la caída y la turbulencia de las aguas. Al caer, el agua de las cascadas va formando pozas en las que puedes bañarte. La cascada más importante es Velo de Novia, con una altura de 120 metros; le siguen los saltos Arcoíris y La Quinceañera. La comida fuerte san cristobalense se basa en las carnes de res, cerdo y pollo, preparadas con el uso moderado de chiles y con las hierbas aromáticas que se cultivan en los patios de las casas y en los campos cercanos. Otro platillo típico es el tamal chiapaneco, particularmente el de bola y el untado.

Quizás te pueda gustar

Deja un comentario