Palenque Chiapas Historia y Zona Arqueológica

El sitio arqueológico de Palenque se encuentra en la zona nororiental de Chiapas a 8 km al poniente del actual poblado homónimo.

El nombre de Palenque proviene de Santo Domingo de Palenque, que fue fundado en 1567 para concentrar la población indígena de la zona. Las primeras noticias sobre el sitio arqueológico datan de 1773 en una descripción realizada por Ramón Ordóñez y Aguilar, obispo de San Cristóbal de las Casas. Más tarde los vestigios fueron visitados por José Antonio Calderón y Antonio Bernasconi, quienes informaron a la corte española y el impacto de ésto fue tal que propició la primera investigación formal del sitio por el capitán Antonio del Río; durante ésta expedición se realizaron las primeras excavaciones sobre todo en la zona del palacio y se redactó un reporte detallado que permaneció 50 años olvidado y fue publicado en 1822. Otra expedición importante fue realizada en 1807 por Guillermo Dupaix, cuyos detalles aparecen en la obra del mismo titulada Antiquités Mexicaines.

A partir de 1831, Palenque fue visitado por Juan Galindo, gobernador de Petén, cuyas relaciones junto con los trabajos anteriores despertaron el interés de exploradores que más tarde visitarían el sitio como Jean Frederic Maximilien (“Conde de Waldek”), John Lloyd Stephens, Frederick Catherwood, Patrick Walker, John Herbert Caddy, Desiré Charnay, Lindsay Prime, Leopoldo Batres, Río de la Loza y Romero, William Holmes, Marshal H. Saville, Teobert Maler y Alfred Maudslay. El trabajo de todos ellos consistió en una serie de relatos, grabados, descripciones, fotografías y moldes que fueron un primer acercamiento de la disciplina arqueológica con la antigua ciudad de Palenque.

Los estudios epigráficos de las inscripciones de Palenque indican que el nombre que se daban a sí mismos los gobernantes del sitio era “K’uhul B’aakal Ahaw (señor divino de hueso)”. Asimismo existen dos topónimos de lugares asociados a la capital del estado que gobernaban: el primero de ellos fue usado en tiempos tempranos y se lee como “Toktan”, no existe una traducción actual para éste término y podría indicar un lugar donde habitó el fundador de la dinastía y quizá se trata de una primera capital; el segundo fue Lacamhá “lugar de las grandes aguas”, éste parece ser el nombre original de Palenque en tiempos prehispánicos. La temporalidad del sitio abarca el periodo clásico (300dC-900dC), sin embargo casi la totalidad de los vestigios arqueológicos y las inscripciones con que se cuentan son pertenecientes al último periodo de ocupación del sitio, a partir de 600dC. Según la historia plasmada en los monumentos de Palenque, el primer gobernante fue K’uk’ B’alam I (Quetzal Jaguar), quien gobernó Toktan de 431 a 435dC; la fundación de la dinastía local pudo haber estado determinada por una fuerte presencia teotihuacana en la zona maya durante aquel periodo. Estudios actuales indican que probablemente existieron gobernantes anteriores y la subida al poder de K’uk’ B’alam I fue realmente un cambio de dinastía.

Una vez que en Francia comenzó a existir la escultórica como elemento central de los conjuntos religiosos, esta corriente penetró en toda Europa occidental y la influencia del arte francés comenzó a tomar una importancia que hasta la fecha se ha mantenido a nivel mundial, en Italia, Alemania y España la presencia de arte Gótico basado en las reglas francesas es impactante, quizás el escultor Gótico más afamado sea Claus Sluter que aunque nació en los Países Bajos dejó una huella imborrable en Francia y en el mundo mediante la exposición de esta escultórica.



En 604 ascendió al poder Aj Ne’ Ohl Mat y aparece una figura clave llamada Jannab Pakal, quien no tiene un papel claro en el gobierno pero ambos murieron en agosto de 612, menos de un año después de un nuevo ataque y saqueo de la ciudad a manos de Calakmul. Éste evento cambió el curso de la historia de Palenque, pues derivó en que el poder fuera asumido por una segunda reina “señora Sak K’uk’” y posteriormente por su hijo K’inich Janaab’ Pakal.

El famoso Pakal reestructuró la ciudad y le dio un periodo de auge sin precedentes, comenzó con la construcción del templo olvidado en 647 y más tarde avocó sus esfuerzos al palacio y a su templo funerario, el templo de las inscripciones. Comenzó a expandir su hegemonía en la región del Usumacinta y finalmente fue sucedido por su hijo K’inich Kan B’alam II; entre los mandatos de ambos soberanos fueron erigidos la mayoría de los edificios que podemos ver hoy en día, así como la mayoría de las hermosas muestras artísticas que son célebres en todo el mundo. Debido a la relativa ausencia de piedra la mayoría de los monumentos de Palenque fueron realizados en estuco y muestran una maestría en su ejecución que puede compararse sólo con otras grandes ciudades como Tikal, Calakmul, Copán y Ek Balam.

El recorrido por la zona arqueológica de Palenque comienza por el lado poniente del área central, aquí se ubica una plataforma alargada que sigue el contorno de la orografía local; localizado al borde de los altos de Chiapas y la planicie costera del golfo. En la parte superior de ésta plataforma se encuentra primero el templo de la calavera, llamado así por el cráneo de conejo de estuco en la base de una de sus columnas y después el templo de la reina roja, donde se puede ingresar al interior del basamento para observar el sitio donde se encontró el entierro de una mujer totalmente cubierta de cinabrio rojo y una máscara de malaquita. Finalmente el lado más oriental de ésta plataforma se une al gran templo de las inscripciones, en cuyo interior se encontró la tumba de Pakal, hoy cerrada al público; el templo superior destaca por su pórtico con 5 entradas.

Después de pasar frente al templo de las inscripciones se encuentra el palacio, su base es un polígono de cuatro lados desiguales y está coronado por una serie de edificios con pórticos que dan a la plaza del sitio o a los patios internos, en su lado sur se puede ingresar a una serie de recintos bajo el nivel superior llamados “los subterráneos”. Se trata de un edificio muy complejo que contiene ornamentos de estuco e incluso pintura mural. El elemento más notable es la torre que corona el conjunto. Bajo el lado oriental se pueden observar los restos de un acueducto prehispánico que canalizaba las aguas del río Otolum bajo la plaza central del sitio.

Al norte del palacio y mirando hacia la planicie costera se encuentra el grupo norte, para acceder a él se pasa primero por el juego de pelota, que es de tipo abierto y tiene dos edificios paralelos de moderado tamaño. En el grupo norte destaca un basamento alargado coronado por varios edificios y el templo del conde, un basamento individual coronado por un edificio con tres entradas. En la parte oriental de Palenque se encuentra el grupo de las cruces, un conjunto en el que destacan los templos de la cruz, la cruz foliada y del sol. El primero es el más alto del sitio, presenta un basamento un tanto irregular en sus formas y se corona por un edificio cuyo frente está casi en su totalidad caído. En su interior tiene un adoratorio que contiene un gran panel que representa a K’inich Jannab’ Pakal frente a su hijo Kan Balam y un árbol de ceiba al centro que tiene forma de cruz, éste motivo se repite en los dos templos restantes pero sustituyendo el motivo central por una planta de maíz y un escudo con rostro solar; sobre el templo se erige una gran crestería donde había ornamentos de estuco.

El templo de la cruz foliada se encuentra sobre un basamento muy dañado y toda su fachada ha caído, pero presenta un plan muy parecido al de la cruz; finalmente el templo del sol es de dimensiones más reducidas, pero se encuentra en excepcional estado, mostrando toda la fachada y su gran crestería aún cubiertas de adornos de estuco.

Al sur del templo de la cruz se encuentran una serie de edificios con ornamentos y paneles de estuco, los más notables son los designados con los números XVIII, XIX y XX, los cuales van distribuyéndose en la pendiente ascendente. En la cima de las elevaciones visibles y en las laderas existieron otras estructuras hoy en ruinas y cerradas al público. Al norte del grupo de las cruces se localiza la salida del recorrido, la cual serpentea por una empinada ladera y cruza varias veces el río Otolum. Distribuidos en ésta área se encuentran los grupos A, B, C, 1, 2 y Murciélagos, los cuales fueron áreas residenciales con algunos edificios monumentales de tamaño moderado. También se puede observar una serie de caídas de agua denominadas “Baño de la reina”.

La Sepultura de Pakal

En la cosmovisión maya se describen tres niveles: el superior o celeste (conformado por trece cielos), el intermedio o terrestre y el subterráneo o inframundo llamado Xibalbá (conformado por nueve estratos). En la cámara funeraria, y especialmente en la lápida del sarcófago de Pakal, se representa una síntesis simbólica de la visión cósmica y existencial de los mayas.32 Desde el sarcófago hasta el nivel superior del Templo de las Inscripciones, se encontró a lo largo de la escalera un psicoducto, o tubo hueco, con forma de serpiente que fue colocado para que Pakal se pudiera comunicar desde el inframundo. Los seis cadáveres encontrados tenían incrustaciones en los dientes y una deformación tabular oblicua en sus cráneos, por lo que se determinó que pertenecían a la clase noble y que habían sido sacrificados para fungir como acompañantes del ahau en su viaje al inframundo.



En las paredes de la cámara funeraria, cuyo techo está terminado en bóveda, se encuentran representados en relieve nueve personajes identificados como los Nueve Señores de la Noche o Bolontiku, quienes eran una especie de sacerdotes que deberían guiar a Pakal en su viaje por el mundo de los muertos. En el perímetro exterior del sarcófago se tallaron en altorrelieve las figuras de algunos de los antiguos gobernantes de Palenque y ancestros de Pakal. Los mayas creían que sus gobernantes eran seres con poderes sobrenaturales e intermediarios entre los dioses y la gente común. En la lápida principal se representa el momento en que Pakal inicia su viaje hacia el inframundo en donde deberá derrotar a los señores de la muerte para posteriormente renacer como dios del maíz y subir hasta el plano divino.

La lápida es monolítica con medidas aproximadas de 3.80 m de longitud, 2.20 m de ancho y 0.25 m de espesor. En sus cantos se encuentran tallados jeroglíficos mayas que narran la biografía de Pakal. En su cara principal se representa al gobernante como un hombre joven y axis mundi, con la postura de un recién nacido que parece emerger de las fauces del Sak B'aak Naah Chapaat o Primer Ciempiés de los Huesos Blancos quien tiene su mandíbula descarnada y en la parte superior del mascarón un recipiente utilizado en los sacrificios de sangre.

Sobre el cuerpo de Pakal se levanta un árbol en forma de cruz que divide los 4 rumbos del cosmos. Una serpiente bicéfala cuyo cuerpo asemaja una letra omega cruza los brazos del árbol. De la mándibula de la cabeza izquierda emerge el dios K'awiil y de la mándibula de la cabeza derecha el dios Hu'unal, ambos dioses parecen acompañar a Pakal a trascender los diferentes planos del cosmos. En la cima del árbol se encuentra el dios supremo de los mayas, Itzamnaaj K'inich Ajaw, representado como un quetzal en la posición del cénit.38 A la izquierda y derecha se representa al dios Ceh, deidad de la sacralidad maya. Alrededor del árbol se ven representaciones de cuentas de jade, conchas y símbolos de sangre.

En el marco perimetral de la lápida se encuentra una banda con los símbolos astronómicos de venus, marte, la luna y el sol. En la esquina superior izquierda se encuentra el signo kin que representa al día y en la esquina superior derecha el signo akbal que corresponde a la noche u obscuridad. Tanto en la parte superior como en la inferior se aprecian varios personajes que parecen estar hablando o rezando, ellos corresponden a los nahb'atow-ilob, nobles cercanos a Pakal que lo ayudaban durante sus autosacrificios de sangre. La banda perimetral representa en su totalidad al cuerpo de la serpiente o dragón bicéfalo en su advocación de Itzamnaaj o la Casa del Lagarto, lugar al que debería llegar Pakal.

Bajo la lápida principal y junto a la entrada del psicoducto, que en este sitio remata con la figura de una cabeza de serpiente, se encontraron dos esculturas realizadas en estuco que representan a Pakal. La primera de ellas muestra a un Pakal adolescente con los labios más delgados, posiblemente a la edad de doce años, cuando fue entronizado. La segunda cabeza representa a un Pakal como hombre maduro con una edad aproximada de treinta años, su tocado evoca al dios del maíz. En ambas esculturas se puede apreciar la deformación tabular oblicua extrema de su cráneo, cuyo perfil evoca a una mazorca de maíz. Los mayas practicaban esta deformación craneal con los miembros de la nobleza, mediante la ayuda de prensas de madera se ejercía presión en la cabeza a los niños desde muy temprana edad.

El esqueleto de Pakal estaba cubierto de cinabrio cuyo color rojo los mayas identificaban con el oriente, lugar por donde resucita el sol cada mañana, de esta forma se alude a la inmortalidad. El ajuar funerario de Pakal lo reitera como dios del maíz, árbol del mundo y centro del universo. En sus manos y junto a sus pies se encontraron cuatro cuentas de jade que simbolizan los cuatro rumbos. El centro fue indicado por una figurilla de jade que representa al dios del maíz cocodrilo colocada sobre la región pélvica de la osamenta. Otra figurilla que representa al dios Pax fue encontrada junto a su pie izquierdo.

Sobre su frente se colocó una diadema con discos de jade, similar a la que le entregó su madre durante su entronización; en el centro de la misma se colocaba un sak hu'unal, una joya que representa al dios Hu'unal, que a su vez tiene un trifolio de maíz sobre su cabeza y que se distingue por su nariz larga. La máscara funeraria de Pakal fue elaborada con trescientas cuarenta piezas de jade de varias tonalidades: cosmocolor, jadeíta y albita. Estos materiales no existen en la zona de Palenque, por lo que se cree que fueron traídos de Guatemala y algunas de las conchas del océano Pacífico. El pulido áspero que se observa en las teselas reduce su brillo, lo cual parece haber sido hecho a propósito para dar un aspecto de muerto a la máscara. Los ojos muestran un acentuado estrabismo.

El distintivo que le da el rango de ahau se observa en la parte superior central de la frente: se trata de un trifolio conformado por tres teselas de jade verde claro que evocan a K'wawiil. Las otras deidades de la tríada, Chaahk y Yoopat se encuentran presentes en los glifos del reverso de las orejeras, talladas como forma de flores simbólicas. La nariz aguileña cuenta con la aplicación que utilizaban los nobles mayas para continuar su línea hasta la frente. La boca de la máscara se ve entreabierta, en la parte central de los labios se aprecia una pieza de jade que indica la presencia de aliento mediante el símbolo del viento ik. Asimismo, las orejeras estaban relacionadas con el aliento y con la deidad del viento. Las cuentas tubulares que emergen de las orejeras se interpretan como el pistilo de la flor vertiendo humedad.

En cada uno de los dedos de sus manos tenía un anillo de jade. El cinturón ceremonial contenía dos pequeñas máscaras, ambas representan al dios Itzamnaaj. La primera de ellas en su advocación de sabiduría y experiencia como un hombre viejo, y la segunda de ellas en su advocación de juventud y fuerza como un hombre joven. Ambas tienen un popo petate con tres hachuelas. El ajuar se complementa con un pectoral de nueve hilos, un collar de tres hilos, dos brazaletes de ocho hilos y dos porta mechones que servían para separar su cabello.

¿Como Llegar?

Para llegar al Sitio arqueológico de Palenque es llegar al poblado de Palenque en Chiapas, desde ahí después de un camino de 15 minutos se arribará al sitio que abre de martes a domingo con un costo de $70 por persona, el horario de atención es de 09: 00 am a 17:00 pm, como Tip no dejen de visitar el Museo Alberto Ruz Luhillier que se encuentra a unos metros de la entrada del sitio arqueológico.

Quizás te pueda gustar

Deja un comentario