Museo de Geología

El edificio que alberga este importante museo es de estilo francés y es un remanente de la época del Porfiriato en México donde se trató de recrear la arquitectura afrancesada para darle un toque de elegancia y un saludo de México al primer mundo. Esta arquitectura a grandes rasgos representa la modernidad del mundo aplicada a un país en desarrollo como lo era México para propiciar una reconstrucción simbólica de la Ciudad dejando ya de lado el soso y anticuado arte virreinal.

El edificio como tal presenta una marcada arquitectura ecléctica, que no es otra cosa que la mezcla de diferentes corrientes y estilos, esta denominación nació en Francia y se trasladó principalmente a Rusia y Europa Media, en el Continente Americano tiene su auge desde mediados del Siglo XIX y hasta la primera veintena del Siglo XX cuando llega a México, la mezcla de elementos muestra reminiscencias de los estilos Gótico, Románico y Oriental anteponiéndose la partícula “Neo” que significa nuevo o reinterpretado, teniendo algunas leves variantes de acuerdo a la concepción inicial en cada uno de los estilos mencionados.

Algo que hace de riqueza extrema a este edificio es que mezcla los elementos en boga que se utilizaban para esta época en Francia con ciertos ornamentos que recuerdan el pasado prehispánico de México, un dato curioso es que a diferencia de los muchos edificios históricos en la Ciudad de México que han pasado por alteraciones y diferentes usos durante el paso del tiempo (desde casas particulares, edificios virreinales y hasta vecindades y luego museos), este edificio desde un inicio se diseñó y planeó para que funcionara como centro de investigaciones, museo y laboratorios científicos. La fachada del edificio está labrada con una roca volcánica de nombre ignimbrita que está compuesta de diferentes minerales y tiene en la veta una superficie vítrea, este material fue trasladado desde el Estado de México para poder llevar a cabo la construcción del edificio de forma cuadrangular dividido en tres bloques horizontales muy similares en tamaño, una serie de frisos en cantera a lo largo de la fachada muestra representaciones de fósiles de peces, conchas y reptiles que acompañan las inscripciones de algunas de las ciencias terrestres como la Geología, Paleontología, Geotecnia y Mineralogía.

El cuerpo central da acceso al recinto a través de tres arcos de medio punto que llevan en los fustes esculturas de fósiles haciendo evidente la temática que aborda el recinto, en el pasillo interior se encuentra una barandilla de hierro forjado y bronce con el Escudo Nacional utilizado durante el Porfiriato. Al centro de la fachada central, en el segundo cuerpo aparece una terraza con ocho columnas de estilo jónico (en el que los capiteles muestran espirales o remolinos), estas mismas columnas se encuentran acanaladas a ¾ de la pieza, aparecen también cuatro medallones de bronce con los pensadores y fundadores de las Ciencias de la Tierra: William Smith, James Hutton, George Cuvier y Abraham Gottlob Werner, en la parte superior del edificio un reloj de inicios del Siglo XX que da la hora acompañado de notas melódicas.

El interior del edificio muestra arquitectura tipo Pompeya con pisos de mosaicos y una imponente escalinata volada de tipo Art Noveau fabricada en Alemania y trasladada a la Ciudad de México, la escalinata cuenta con dos accesos de rampa adornadas con flores y hojas de acanto, en los peraltes de la escalinata se encuentran grabas grecas prehispánicas basadas en los diseños ubicados en Mitla, Monte Albán y otras ciudades antiguas de los Valles Centrales de Oaxaca.

En la parte alta del vestíbulo aparecen diez lienzos del paisajista mexicano José María Velasco con la temática de la evolución de la vida y la Tierra desde los mares hasta la aparición del Homo-Sapiens y la marcha bípeda como principal evolución física, en esta misma sección aparecen hermosos emplomados (vitrales) con siete paisajes representativos de México y sus distintas regiones: la Barranca de Teocelo en Veracruz; la Zona Arqueológica del Tepozteco en Morelos; las Cascadas de Necaxa en Puebla; la Erupción del Volcán de Colima en 1903; el Cañón del Puente del Chone en Baja California; el Ferrocarril Nacional de México; los órganos de Actopan Hidalgo y el Pilar de Huayapam-Tepehuanes en Durango. Los pisos son en su mayoría de parquet francés y los muebles fueron elaborados al estilo Luis XV con un diseño exclusivo para el Museo de Geología que incluyen grabados de un mazo y un martillo que son parte integral del emblema del Instituto.



Salas

En el museo de Geología podrás encontrar una hermosa colección de fósiles y elemento que han quedado como testigos de la evolución de la vida y el paso del ser humano y otras especies por el planeta, el museo reparte su acervo en un total de tres salas adecuadas para la visita:

La Sala Principal donde podrás ver la reconstrucción de un esqueleto de un Mamut Imperator así como vitrinas con ejemplares del Reino Mineral.
La Sala Sistema Tierra en la que se podrán encontrar diferentes materiales que dan fe científica del proceso de evolución de nuestro planeta.
La Sala de Paleontología en donde son exhibidos fósiles de creaturas vertebradas e invertebradas y su adaptación dentro de las Eras Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica.

Aparte de esto, el Museo de Geología de manera constante organiza tertulias, conferencias y talleres relacionados con las Ciencias de la Tierra, la dirección del recinto es Jaime Torres Bodet No. 176 Col. Santa María La Ribera, la estación más cercana del metro de la Ciudad de México es Buenavista, se tienen que caminar 5 cuadras hasta el Kiosko Morisco de Santa María la Rivera, el cual se encuentra justo frente al museo, el horario de atención es de martes a domingo de 10.00 am a 17:00 pm y el acceso tiene un costo de $20 para el público en general y de $15 para estudiantes, maestros y personas con credencial del INAPAM.

Para realizar una visita interactiva por las instalaciones del Museo de Geología pueden ver el siguiente video: (aunque siempre será mejor darse una escapada):

Tip

Como tip no dejen de visitar el Kiosko Morisco que es una de las construcciones más emblemáticas de esta antigua colonia de la Ciudad de México emplazada en un costado de lo que fue la antigua calzada de Tlacopan en época prehispánica, también si se quiere un rato de descanso pueden visitar la Cantina Paris en la Calle de Jaime Torres Bodet #152, famosa por ser un lugar donde el Maestro José Alfredo Jiménez pasaba tarde bohemias cantando para los clientes del lugar.

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