García Lorca es el poeta por excelencia

Biografía

Juventud

Federico García Lorca se convirtió en uno de los escritores españoles más importantes. Actualmente su obra es un referente para muchos escritores y estudiosos de la lengua. Federico nació el 5 de junio de 1898 en Granada, España, en una familia de posición económica muy holgada. Su madre era un hacendero y su madre una maestra, que le fomentó el hábito de la lectura desde muy pequeño. Su infancia la vivió en la hacienda de su padre, pero al cumplir los 11 años se mudó a la ciudad en el centro de Granada. Durante su adolescencia se interesó más por la música que por la literatura, su circulo social lo empezaba a visualizar como músico en lugar de un escritor. En 1914 ingresó a la Universidad de Granada para estudiar las carreras de Filosofía y Letras, y Derecho.

Inicio de su carrera

Al terminar sus estudios en 1919 se trasladó a Madrid, Lorca estaba aburrido del tedio provinciano y deseaba experimentar una vida más intelectual. Por eso se instaló en la residencia para estudiantes de Madrid. En ese espacio interactuó y trabó amistado con artistas como Salvador Dalí y Luis Buñuel. En Madrid se reunía con el grupo “El Rinconcillo” en la cafetería Alameda para tener discusiones sobre arte. En ese café tuvo la oportunidad de conocer al Manuel de Falla, un músico que influenció el trabajo de Lorca. Durante esos primeros años en Madrid, García Lorca también comenzó a publicar sus poemas y sus primeras obras de teatro. A partir de 1927 Lorca se reúne con varios poetas y escritores, se consolida lo que algunos nombran La Generación del 27.



La obra de Lorca había alcanzado mucha fama y renombre pero debido a una obra: El Romancero Gitano, se le empieza a encasillar como un autor gitano. Aunado a ese encasillamiento, las criticas de Dalí y Buñuel a su obra se suma una ruptura amorosa que lo hace entrar en crisis.

Últimos años y fusilamiento

En 1929 Fernando de los Ríos le propone viajar a Estados Unidos, aprender un poco de inglés y dejar sus problemas en España. Lorca acepta para dejar atrás sobre todo su fracaso de romance con Emilio Aladrén. Pasó una temporada en Nueva York que lo marcó profundamente por la relación violenta del capitalismo y el racismo hacia los negros. Posteriormente viajo a Cuba donde exploró el arte cubano y la música popular cubana.

En 1931 cambió la situación para Lorca, en España. Inició una compañía de teatro llamada La Barraca Ambulante que representaba obras del teatro clásico español. Tuvo mucho éxito. Por esas fechas también se promovió una de sus más reconocidas obras: Bodas de sangre. Juntó con la compañía presentó Bodas de sangre en Argentina en 1933 con mucho éxito. Se mantuvo viajando por América Latina y en 1936 cuando La Guerra Civil Española estaba a punto de iniciar México y otros países le ofrecieron asilo político pero Lorca lo rechazó y unos días antes de que estallará la guerra civil llegó a España para reunirse con su familia en Granada.

El 18 de agosto de 1936 Federico García Lorca fue fusilado.

Obras

Libros de Poesia

1921: Libro de poemas
1921: Poema del cante jondo
1926: Oda a Salvador Dalí
1928: Romancero gitano
1930: Poeta en Nueva York
1935: Llanto por Ignacio Sánchez Mejías
1935: Seis poemas galegos
1936: Diván del Tamarit
1936: Sonetos del amor oscuro

Obras Teatrales

1921: El maleficio de la mariposa
1927: Mariana Pineda
1930: La zapatera prodigiosa
1930: Retablillo de Don Cristóbal
1930: El público
1931: Así que pasen cinco años
1933: Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín
1933: Bodas de sangre
1934: Yerma
1935: Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores
1936: La casa de Bernarda Alba
1936: Comedia sin título (inacabada)

Prosa

1918: Impresiones y paisajes

Películas de García Lorca

Aquí está la película completa sobre la vida del poeta.

Lorca, Muerte de un poeta (1987)
Lorca, Muerte de un poeta (1987) Trailer

Frases

1. Verde que te quiero verde. Verde viento. Verdes ramas. El barco sobre la mar y el caballo en la montaña.
2. La vida es la risa en medio de un rosario de la muerte.
3. Si te contara toda la historia, nunca terminaría… Lo que me sucedió a mí le ha sucedido a mil mujeres.
4. Nueva York es algo horrible, algo monstruoso. Me gusta caminar por las calles, perdido, pero reconozco que Nueva York es la mentira más grande del mundo. Nueva York es Senegal con máquinas.
5. Hoy en mi corazón hay un vago temblor de estrellas y todas las rosas son tan blancas como mi dolor.
6. Tuve la suerte de ver con mis propios ojos la reciente caída del mercado bursátil, en la que perdieron varios millones de dólares, una chusma de dinero muerto que se deslizó hacia el mar.
7. La luna, como una gran ventana de vidriera que se rompe en el océano.
8. Porque tú crees que el tiempo cura y que las paredes tapan, y no es verdad, no es verdad…
9. Los dos elementos que el viajero captura por primera vez en la gran ciudad son la arquitectura humana y el ritmo furioso. Geometría y angustia.
10. La muerte puso sus huevos en la herida
11. Mi lengua está perforada con vidrio.
12. Desechad tristezas y melancolías. La vida es amable, tiene pocos días y tan sólo ahora la hemos de gozar.
13. A las cinco de la tarde. Eran exactamente las cinco de la tarde. Un niño trajo la sábana blanca a las cinco de la tarde. Un frágil preparado de lima preparado a las cinco de la tarde. El resto fue muerte, y solo muerte.
14. Además del arte negro, solo existe la automatización y la mecanización.
15. Siempre estaré del lado de aquellos que no tienen nada y que ni siquiera pueden disfrutar de nada de lo que tienen en paz.
16. La poesía no quiere adeptos, quiere amantes.
17. A quien le dices el secreto le das tu libertad.
18. Comprende un solo día por completo, para que puedas amar cada noche.
19. Cada paso que damos en la tierra nos lleva a un mundo nuevo.
20. El fuego es alimentado por el fuego. La misma pequeña llama destruye dos tallos de trigo a la vez.
21. Lo importante en la vida es dejar que los años nos lleven.
22. Pero yo no soy yo. Ni mi casa es ya mi casa. Porque ahora ya no soy yo, ni mi casa es más mi casa.
23. Mira a la derecha y a la izquierda del tiempo, y que tu corazón aprenda a estar tranquilo.
24. Vamos al rincón oscuro, donde yo siempre te quiera, que no me importa la gente, ni el veneno que nos echan.
25. La nieve está cayendo en el campo desierto de mi vida, y mis esperanzas, que deambulan lejos, tienen miedo de congelarse o perderse.
26. Siempre has sido lista. Has visto lo malo de las gentes a cien leguas… Pero los hijos son los hijos. Ahora estás ciega.
27. Muerte, muerte cruel, deja una rama verde por amor.
28. He llegado a la línea donde cesa la nostalgia y la gota de llanto se transforma alabastro de espíritu.
29. Sé que no hay un camino recto. No hay un camino recto en este mundo. Solo un laberinto gigante de cruces e intersecciones.
30. Solo el misterio nos permite vivir, solo el misterio.
31. El teatro tiene que imponerse al público, y no al público en el teatro … La palabra «Arte» debe escribirse en todas partes, en el auditorio y en los camerinos, antes de que la palabra «Negocios» se escriba allí.
32. Quemar con el deseo y guardar silencio al respecto es el mayor castigo que podemos aplicarnos.
33. El que quiere arañar la luna, se arañará el corazón.
34. Así como la vegetación liviana e ingrávida del salitre flota sobre las viejas paredes de las casas tan pronto como el dueño se descuida, la vocación literaria brota en usted.
35. La traducción destroza el espíritu del idioma.

Poemas escogidos de García Lorca

Adam

Árbol de Sangre riega la mañana
por donde gime la recién parida.
Su voz deja cristales en la herida
y un gráfico de hueso en la ventana.

Mientras la luz que viene fija y gana
blancas metas de fábula que olvida
el tumulto de venas en la huida
hacia el turbio frescor de la manzana,

Adam sueña en la fiebre de la arcilla
un niño que se acerca galopando
por el doble latir de su mejilla.

Pero otro Adán oscuro está soñando
neutra luna de piedra sin semilla
donde el niño de luz se irá quemando.

Alba

Mi corazón oprimido
Siente junto a la alborada
El dolor de sus amores
Y el sueño de las distancias.
La luz de la aurora lleva
Semilleros de nostalgias
Y la tristeza sin ojos
De la médula del alma.
La gran tumba de la noche
Su negro velo levanta
Para ocultar con el día
La inmensa cumbre estrellada.

¡Qué haré yo sobre estos campos
Cogiendo nidos y ramas
Rodeado de la aurora
Y llena de noche el alma!
¡Qué haré si tienes tus ojos
Muertos a las luces claras
Y no ha de sentir mi carne
El calor de tus miradas!
¿Por qué te perdí por siempre
En aquella tarde clara?
Hoy mi pecho está reseco
Como una estrella apagada.

Baile

La Carmen está bailando
por las calles de Sevilla.
Tiene blancos los cabellos
y brillantes las pupilas.

¡Niñas,
corred las cortinas!

En su cabeza se enrosca
una serpiente amarilla,
y va soñando en el baile
con galanes de otros días.

¡Niñas,
corred las cortinas!

Las calles están desiertas
y en los fondos se adivinan,
corazones andaluces
buscando viejas espinas.

¡Niñas,
corred las cortinas!

Canción China en Europa

La señorita
del abanico,
va por el puente
del fresco río.

Los caballeros
con sus levitas,
miran el puente
sin barandillas.

La señorita
del abanico
y los volantes
busca marido.

Los caballeros
están casados,
con altas rubias
de idioma blanco.

Los grillos cantan
por el Oeste.

(La señorita,
va por lo verde).

Los grillos cantan
bajo las flores.

(Los caballeros,
van por el Norte).

Arbolé Arbolé

Arbolé, arbolé
seco y verdé.

La niña del bello rostro
está cogiendo aceituna.
El viento, galán de torres,
la prende por la cintura.
Pasaron cuatro jinetes
sobre jacas andaluzas
con trajes de azul y verde,
con largas capas oscuras.
«Vente a Córdoba, muchacha».
La niña no los escucha.
Pasaron tres torerillos
delgaditos de cintura,
con trajes color naranja
y espadas de plata antigua.
«Vente a Sevilla, muchacha».
La niña no los escucha.
Cuando la tarde se puso
morada, con luz difusa,
pasó un joven que llevaba
rosas y mirtos de luna.
«Vente a Granada, muchacha».
Y la niña no lo escucha.
La niña del bello rostro
sigue cogiendo aceituna,
con el brazo gris del viento
ceñido por la cintura.

Arbolé arbolé
seco y verdé.

Alama Ausente

No te conoce el toro ni la higuera,
ni caballos ni hormigas de tu casa.
No te conoce el niño ni la tarde
porque te has muerto para siempre.

No te conoce el lomo de la piedra,
ni el raso negro donde te destrozas.
No te conoce tu recuerdo mudo
porque te has muerto para siempre.

El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.

Porque te has muerto para siempre,
como todos los muertos de la Tierra,
como todos los muertos que se olvidan
en un montón de perros apagados.

No te conoce nadie. No. Pero yo te canto.
Yo canto para luego tu perfil y tu gracia.
La madurez insigne de tu conocimiento.
Tu apetencia de muerte y el gusto de su boca.
La tristeza que tuvo tu valiente alegría.

Tardará mucho tiempo en nacer, si es que nace,
un andaluz tan claro, tan rico de aventura.
Yo canto su elegancia con palabras que gimen
y recuerdo una brisa triste por los olivos.

Remansillo

Me miré en tus ojos
pensando en tu alma.
Adelfa blanca.
Me miré en tus ojos
pensando en tu boca.

Adelfa roja.
Me miré en tus ojos.
¡Pero estabas muerta!

Adelfa negra.

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