El existencialista francés Jean-Paul Sartre

Biografía

Infancia y juventud

Jean-Paul nació el 21 de junio de 1905 en París, Francia. Fue criado por su madre con ayuda de sus abuelos. Su familia provenía de una clase media. Su abuelo, hombre con educación, lo acercó a las letras, interés que atrapó a Sartre desde pequeño. Su padre murió cuando Jean-Paul era muy pequeño, no tuvo oportunidad de conocerlo, pero la figura paterna fue sustituida por la de su abuelo que se encargo de darle una buena estructura disciplinar. Sus primeros años de formación académica transcurrieron en el colegio Henry IV. Posteriormente ingresó a la prestigiosa École Normale Supérieure de París que para los estudiosos de las ciencias sociales y humanidades es una garantía de éxito. Figuras importantes de la filosofía y las ciencias sociales francesas han egresado de esta institución.

En el École Normale Supérieure se doctoró en filosofía y conoció a la que sería su compañera de vida, la filósofa Simone de Beauvoir. La relación que sostuvo con la filósofa tuvo muchos bemoles e interpretaciones. Amantes de la libertad y siempre fieles a sus principios nunca se casaron. Aunque establecieron un método en el que cada determinado tiempo reanudaban sus votos, como un contrato legal que podía disolverse o renovarse. Ambos consideraban que el amor podía cambiar y que las personas no debían permanecer atadas a otras por ninguna ley.



Periodo existencialista

En 1933 comenzó a fraguar el pensamiento existencialista de Sartre cuando obtuvo una beca y se trasladó a Alemania donde pudo asistir a conferencias impartidas por el mismo Martin Heidegger y conoció más de la fenomenología de Husserl. Durante la Segunda Guerra Mundial Sartre tuvo que servir al ejercito francés, durante ese periodo fue hecho prisionero en 1940, sin embargo, según relata, nunca abandonó la filosofía porque siempre llevaba consigo una libreta donde anotaba todos sus pensamientos. En 1941 logró regresar a París, fue catedrático del liceo Condorcet y entabló una amistad con el argelino Albert Camus. Juntos publicaron en Combat, el periódico de la resistencia.

En 1943 publicó su trabajo más importante El ser y la nada que era una suma de su temperamento con la filosofía existencial de Heidegger. A partir de esta obra su éxito es innegable y deja la cátedra para dedicarse exclusivamente a la producción literaria y filosófica. Como resultado, fundó junto con su compañera Simone de Beauvoir, Raymond Aron y Maurice Merleau-Ponty la revista Les temps Modernes (Tiempos Modernos) que se convertiría en una de las revistas de izquierda más influyentes de la época.

En 1964 Sartre ganó el premio Novel, pero lo rechazó debido a sus principios éticos acerca del conocimiento y la cultura. Creía firmemente que el conocimiento igual que los medios de producción debía socializarse, es decir, el conocimiento debía llegar al hombre de forma natural, sin la necesidad de pasar por el filtro de una institución que lo autorice como válido o veraz. Sartre falleció el 15 de abril de 1980 en París, Francia.

Frases de Jean-Paul Sartre

1. El hombre está condenado a ser libre; porque una vez arrojado al mundo, él es responsable de todo lo que hace.
2. Todo ha sido descubierto, excepto cómo vivir.
3. Si estás solo cuando estás solo, estás en mala compañía.
4. Cuando los ricos emprenden una guerra, son los pobres los que mueren.
5. A lo largo de mi vida me he dado cuenta de que todos nuestros problemas provienen de nuestra incapacidad para utilizar un lenguaje claro y conciso.
6. Como todo soñador, confundí la decepción con la verdad.
7. El hombres es lo que hace, con lo que hicieron de él.
8. ¿Cree usted que yo cuento los días? Únicamente queda un día, uno que siempre se repite. Se nos da al amanecer y se nos quita al atardecer.
9. Para saber lo que vale nuestra vida, no está de más arriesgarla de vez en cuando.
10. Usted es su vida, y nada más.
11. Pueden haber más bellos tiempos, pero éste es nuestro.
12. La vida no tiene sentido a priori… Es hasta que ledas un significado y valor; no tiene más que el significado que elijas.
13. No tiene sentido pensar en quejarnos, ya que nada externo ha decidido lo que sentimos, ni lo que vivimos, ni lo que somos.
14. El hombre tiende a contar su vida más que a vivirla. Lo ve todo a través de lo que cuenta, y pretende vivir su vida como si fuese una historia. Pero hemos de elegir entre vivir nuestra vida o contarla.
15. Así que esto es el infierno. Nunca lo hubiera creído. ¿Recuerdas todo lo que dijeron acerca de las cámaras de tortura, el fuego y el azufre, la quema de marga? ¡Cuentos de viejas! No hay necesidad de atizadores al rojo vivo. ¡El infierno son las otras personas!
16. No juzguemos a las personas que amamos.

Obras

Novelas y Relatos

• 1938: La náusea
• 1939: El muro, incluye:
1. El muro
2. La cámara
3. Eróstrato
4. Intimidad
5. La infancia de un jefe
• 1945-1949: Los caminos de la libertad
• 1945 I: La edad de la razón
• II: El aplazamiento
• 1949 III: La muerte en el alma
• 1947: La suerte está echada



Obras Teatrales

• 1940: Barioná, el hijo del trueno
• 1943: Las moscas
• 1944: A puerta cerrada
• 1946: Muertos sin sepultura
• 1946: La puta respetuosa
• 1948: Las manos sucias
• 1951: El diablo y Dios
• 1954: Kean
• 1955: Nekrassov
• 1959: Los secuestrados de Altona
• 1965: Les Troyennes

Obras filosóficas

• 1936: La imaginación
• 1938: La trascendencia del ego
• 1939: Bosquejo de una teoría de las emociones
• 1940: Lo imaginario. Psicología fenomenológica de la imaginación
• 1943: El ser y la nada
• 1945 y 1949: El existencialismo es un humanismo
• 1960: Crítica de la razón dialéctica (Tomo I)

Filosofía: Existencialismo de Sartre

La filosofía de Sartre está ligada al existencialismo alemán de Heidegger. Algunos teóricos afirman que su obra El ser y la nada es una copia de la obra de Heidegger Ser y tiempo. Lo que es importante en el existencialismo es la esencia. Aunque Sartre haya reinterpretado el concepto de “Ser” de Heidegger el valor sigue siendo el mismo. Esta esencia del existencialismo viene del nihilismo nietzscheano: el vacío existencial que se produce después de la muerte del “dios”. La muerte de “Dios” produce en el hombre occidental una pérdida significativa. Sin un dios no hay un paraíso, no hay un infierno, no hay un ni siquiera un: Después de la vida… Lo que se produce en ese estado es la nada. De ahí el título de su obra El ser y la nada.

Pero esta nada nos ofrece un regalo y una responsabilidad. De aquí viene una idea de que puede haber una ética en los conceptos de Sartre. En su libro El existencialismo también es un humanismo Jean-Paul hay unos pasajes donde explica de donde debe provenir la motivación para tomar nuestras decisiones. Sartre tenía un estudiante que estaba pasando por un problema de toma de decisiones. Su hermano había muerto en la guerra, estaba profundamente afectado y quería ir al frente a vengar la muerte de su hermano y apoyar a su nación. Pero por el otro lado sus padres estaban divorciados recientemente, si el iba al frente su madre se quedaría sola y surgían nuevas incógnitas, ¿qué pasaría con su madre si el también moría? ¿si al unirse al ejercito solo quedaba enfrascado en la burocracia y no podía pelear, dejando a su madre sola sin objetivo alguno? Y otros cuestionamientos que lo mantenían dubitativo. El joven afirmaba que la religión no era una respuesta segura porque según la corriente ideológica del párroco sería la respuesta, siendo insatisfactoria para el joven. Así que decidió acudir a Sartre para obtener una respuesta más certera y objetiva.

Pero Sartre le respondió que eso no podía decidirlo él. Qué el sentido que el buscaba para unirse o no al ejercito debía venir de él mismo. ¿Qué significaba todo esto? Que el joven debía tomar una decisión por si mismo. Pensando que era lo más valioso para el, cuidar a su madre en una situación en la que se encontraba frágil o vengar la muerte de su hermano y seguir su sentimiento patriótico.

Eso es la esencia del existencialismo de Sartre. El existencialismo no representa una falta de ética o una libertad trastornada a libertinaje. Representa mantener una postura ante la vida. Una postura con la que podamos disfrutar de nuestra propia vida; que nos permita poder pararnos frente al otro y decir: esta es mi decisión y este es mi deseo. Es una oportunidad para vivir sin arrepentimientos y sin prejuicios morales que nos limiten. Es tener la responsabilidad de decir: si lo hice porque lo deseaba, en lugar de decir: estoy frustrado en la vida porque seguí los preceptos de una autoridad moral y no cumplí mis sueños.

Finalmente, hay que recordar que Sartre también se vio inmerso en los conflictos Poscoloniales de los 60’s, tenía una afinidad hacía los países africanos en conflicto y creía en la revolución marxista. Su filosofía estaba impregnada de la fragancia socialista. Lo cual también nos lleva a pensar que tanto su pensamiento como su acción ética esta encaminada a la acción y la revolución.

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