James Joyce, un escritor salvaje

Biografía

James Joyce, o como lo bautizaron James Augustine Aloysius Joyce es de origen irlandés, nació el 2 de febrero de 1882 en Dublín. Sus padres, en un inicio, no tuvieron complicaciones económicas. Era una familia muy católica que le costaba trabajo mantener unas finanzas sanas, este mal habito lo heredó James Joyce. Su padre fue recaudador de impuestos. Pero también, junto con su esposa, tuvo un negocio de distribución de sal. Toda la infancia temprana de James Joyce se mantuvo estable la familia. A pesar de tener tantos hijos (la madre de James Joyce estuvo embarazada 15 veces) la familia tenía cierto prestigio y prosperidad. Es en 1889 cuando James Joyce tiene 7 años que los problemas financieros comienzan. Su padre apareció en la lista de deudores y fue apartado de su trabajo como recaudador de impuestos. Posteriormente, con algunos ajustes en la oficina fiscal, el padre de James Joyce perdió definitivamente su empleo. Debido a su pasado cuando fue necesario el recorte de personal no dudaron en despedirlo y estuvo a punto de perder su indemnización, pero la madre de James Joyce logró que se respetara ese pago.

La vida académica de Joyce

Desde muy pequeño James fue un estudiante destacado. Sus primeros años de estudio los tuvo en un colegio jesuita de alto prestigio en Irlanda. Pero debido a los problemas económicos de su familia tuvo que abandonar su estudios en ese colegio para asistir a una escuela católica. En esa escuela sus notas siguieron siendo altas, siempre un alumno destacado. Al terminar sus estudios en la escuela católica otro colegio jesuita ofrecía una beca al joven Joyce, pero este ya no deseaba tener relación con la religión. Joyce siempre destacó por ser un lector voraz. Leía a los clásicos, a los contemporáneos y además se esmeraba en estudiar filosofía y gramática. En 1898 Joyce ingresó a la University College de Dublín, su éxito en esta institución continuó como había sido toda su vida académica. Al graduarse en 1903, decidió trasladarse a París para estudiar medicina pero este proyecto no tendría buen termino. Su familia ahora estaba más pobre que antes, se habían trasladado a una pensión y ya no tenían ninguna posesión. En ese entonces James Joyce conoció lo que era pasar hambre de verdad. Aunado a los problemas económicos su madre decayó rápidamente de salud, el cáncer la estaba consumiendo y Joyce regresó a Dublín para estar los últimos días con su madre.



Los primeros acercamientos de Joyce a la literatura

En 1904 Joyce escribió una obra titulada “Retrato del artista”, pero no vería la luz, el texto fue rechazado por algunas revistas. Joyce trató de darle otro tratamiento al texto pero su esfuerzo no tuvo los resultados esperados. Esta obra, sin embargo, es el germen de Retrato del artista adolescente una de sus obras más reconocidas. Durante este periodo siguió viviendo en Dublín. Y fue en ese mismo año que Joyce conoció a Nora Barnacle, una mucama de un hotel llamado “Finn’s”.

Ese mismo año, tras un conflicto de borrachera Joyce decidió exiliarse y se trasladó a Italia junto con Nora. Durante su estancia en Italia aparecieron los primeros síntomas de la iridociclitis, una enfermedad que sería crónica y lo dejaría casi ciego en sus últimos años de vida. En Italia se mantuvo como profesor, pero su vida frívola y su afición a la bebida le impedían mantener un equilibro económico. Por eso pidió a su hermano que lo acompañara. Más que tener un mejor futuro para él, James necesitaba el aporte económico de su hermano. Su hermano, Stanislaw, siempre lo apoyó y se mantuvo cerca de James, pero los años que vivió con él fueron bastante hostiles y desagradables. En 1907 apareció su primer libro Música de Cámara, que era un volumen de poemas.

En 1912 comenzaron las desgracias para la familia Joyce, la economía iba cada vez peor, Joyce empezó a impartir conferencias para ganar un dinero extra. Aunado a esto, tuvo que regresar a Dublín porque su libro de cuentos Dublineses estaba en disputa. El editor se negaba a publicarlo, lo tachaba de inmoral y de traición a su patria. Finalmente el texto no se publicó. Joyce volvió a su exilio. Esa visita fue la última que hizo a su natal Irlanda aunque su amigo el poeta William Butler Yeats trató de persuadirlo para que regresara.

Pasado dos años, 1914, la obra de Joyce, Dublineses por fin fue publicada pero debido a los conflictos bélicos en puerta las ventas no fueron buenas. Sin embargo, Ezra Pound estaba al tanto de la precariedad en la que vivía Joyce y lo invitó a colaborar en algunas publicaciones por recomendación de Yeats. Cuando la Primera Guerra Mundial estaba más tirante, los extranjeros se vieron forzados a dejar Italia, los Joyce se trasladaron a Suiza, un país neutral. La fama de Joyce ya había alcanzado un punto cumbre, en contraste, sus ingresos seguían siendo bastante escasos y se las veía duras. En su estancia en Suiza, Joyce recibió ayuda de sus amigos y unas admiradoras secretas que le mandaban algo de dinero para sobrevivir, además Joyce se seguía ayudando con su sueldo de profesor. Cuando la guerra terminó Ezra Pound convenció a Joyce de trasladarse a París con pretexto de traducir sus obras Retrato del artista adolescente y Dublineses. Joyce aparentemente solo iba por un periodo corto de tiempo, en lo que la traducción cuajaba y se publicaba su trabajo en francés. Al final se quedó a vivir en París durante casi dos décadas.

Ulises y muerte de Joyce

Los dos primeros años de la década de 1920 fueron de trabajo duro para Joyce, logró terminar y publicar su obra más importante Ulises. Aunque la vida de Joyce posterior a su obra Ulises no fue tan mala, tampoco fue miel sobre hojuelas, en ocasiones se quejaba mucho de su malestar en los ojos, se trasladó a Zúrich para ser operado. Joyce tuvo tiempo conocer a varias personalidades durante su estancia en París, convivió con Hemingway, Marcel Proust, Le Corbusier, etc. Finalmente su último viaje a Zúrich, la Segunda Guerra Mundial estaba avanzado y Francia fue ocupada por los nazis, hecho que hizo trasladarse a James Joyce con su familia a Zúrich. Joyce murió a causa de una peritonitis el 13 de enero de 1941 a los 59 años.

La vida amorosa de James Joyce

Joyce desde la infancia tuvo inclinación por la belleza. En sus infancia cuando vivía con sus padres, cerca de Dublín, tuvo su vecina fue su primer amor. Algunos de sus personajes femeninos van a estar relacionados con este encuentro. A pesar de su relación con Nora Barnacle, Joyce tenía sospechas de infidelidad que fueron confirmadas por unos amigos de Dublín que le sugirieron que Nora le había sido infiel mientras vivían en Irlanda, posteriormente este rumor se desmentiría y la relación entre Joyce y Nora permanecería estable. En su edad adulta Joyce tuvo algunas estudiantes con las que mantuvo relaciones platónicas. Algunos de sus biógrafos datan de esos eventos.

La película Nora retrata algunos episodios de la vida de Joyce centrándose en su relación con Nora Barnacle. La película fue dirigida por Pat Murphy en el año 2000, estelarizada por Ewan McGregor y Susan Lynch.

Trailer Nora

Frases de James Joyce

1. Me dan miedo esas grandes palabras que nos hacen tan infelices.
Los errores son los umbrales del descubrimiento.
2. La joven vida respira sobre el cristal, el mundo que no era viene para irse, un niño duerme, un viejo se marcha, oh padre renegado, perdona a tu hijo.
3. El deseo nos incita a la posesión, a movernos hacia algo.
4. La historia es una pesadilla de la cual estamos intentando despertarnos.
5. Una nación es mucha gente que vive en el mismo lugar.
6. Las naciones tienen su ego, al igual que los individuos.
7. En tu corazón hay algo más sabio que la sabiduría.
8. Las acciones de los hombres son las mejores intérpretes de sus pensamientos.
9. Así que la beso porque es hermosa. ¿Y qué es una mujer? Una obra de la naturaleza, también, como una piedra, o una flor, o un pájaro. Un beso es un acto de homenaje.
10. No hay pasado ni futuro, todo fluye en un eterno presente.



Libros de James Joyce

1907: Música de cámara
1914: Dublineses
1916: Retrato del artista adolescente
1918: Exiliados
1922: Ulises
1927: Poemas manzanas o Poemas a penique
1936: Collected Poems
1939: Finnegans Wake

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