The Good Place

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Reparto/personajes:

Mortales/condenados:

Eleanor Shellstrop interpretada por Kristen Bell

Tahani Al-Jamil intepretada por Jameela Jamil

Chidi Anagonye interpretado por William Jackson Harper

Jason Mendoza interpretado por Manny Jacinto

Mindy St. Claire interpretada por Maribeth Monroe

Pillboi interpretado por Eugene Cordero

Kamilah Al-Jamil interpretada por Rebecca Hazlewood

Simone Garnett interpretada por Kirby Howell-Baptiste



Demonios:

Michael interpretado por Ted Danson

Janet interpretada por D'Arcy Carden

Shawn interpretado por Marc Evan Jackson

Gunnar interpretado por Steve Berg

Trevor interpretado por Adam Scott

Vicky interpretado por Tiya Sircar

Otras divinidades:

Judge interpretada por Maya Rudolph

Val interpretada por Jama Williamson

The Doorman interpretado por Mike O'Malley

The Good Place: Reseña y fundamento teórico de la serie

Cuidado a todos los que no han visto la serie están buscando una reseña: hay spoilers más adelante. La serie tiene buen ritmo. Sus toques de humor son bastante buenos, no están forzados, además las actuaciones son bastante decentes y el fundamento filosófico que tiene la serie le da profundidad y realismo. Hasta este punto los que deseaban saber si la serie vale la pena ser vista la respuesta es si. Ahora siguen los spoilers.

El good place que en realidad es el bad place

A los no iniciados en la filosofía, especialmente en la filosofía de Jean-Paul Sartre les resulta difícil descubrir de que va el plan del arquitecto Michael. Sartre tiene una obra titulada A puerta cerrada donde los tres personajes están en una sala de espera, creen que están esperando para ser juzgados y enviados a cumplir su sentencia. Es tanta la espera que empiezan a interactuar entre ellos. Poco a poco cada personaje va descubriendo que la personalidad de los otros dos individuos los atrae de una manera malsana o despierta su lado más hostil y desagradable. Conforme la obra avanza los personajes van develando la verdad. No están esperando sentencia ni serán juzgados, ya han sido juzgados y están en el infierno, el infierno es el otro. Es cuando unos de sus personajes, totalmente desesperado exclama:

Así que esto es el infierno. Nunca lo hubiera creído. ¿Recuerdas todo lo que dijeron acerca de las cámaras de tortura, el fuego y el azufre, la quema de marga? ¡Cuentos de viejas! No hay necesidad de atizadores al rojo vivo. ¡El infierno son las otras personas!

La frase por si misma es una invitación a pensar en la otredad y lo difícil que es conciliar nuestro pensamiento, constumbres, valores, etc. con los de “un otro”. Se otro a veces nos puede parecer enigmático, encantador e irresistible; pero en otros caso puede ser todo lo opuesto.



Este argumento es el que utilizará Michael para encerrar a los cuatro condenados de la serie: Eleanor, Jason, Tahani y Chidi. Los cuatro representan la antítesis del otro. Tahani es rica, culta y glamorosa, mientras Jason es vulgar, pobre y súper estúpido. Sin embargo se puede ver que en varios capítulos terminan juntos, como enamorados. Y de cierta forma Michael tiene que ver con esto al nombrarlos “almas gemelas”.

El papel que juega cada personaje es fundamental para el desarrollo de la serie. La mayo parte de la serie se relata a través de la mirada de Eleanor Shellstrop, a quien le hacen creer que fue confundida con otra Eleanor que si merecía estar en “el lugar bueno”. Dado su carácter impulsivo y su falta de valores éticos involucra a Chidi Anagonye (un maestro de ética, su antítesis) en una empresa por demostrar que puede cambiar y demostrar que merece estar en “el lugar bueno”. A partir de este punto la trama empieza a complicarse. Más teorías filosóficas comienzan a fluctuar con los esfuerzos de Eleanor por ser una mejor versión de si misma. El filósofo que va a llevar el liderazgo moral en la serie es Kant y su imperativo categórico.

De ahí surge el principal tormento de Chidi para enseñarle ética a Eleanor. Según el imperativo hipotético de Kant cuando algo externo nos obliga a actuar de la manera “correcta” es falso y en términos simples: no sirve y no es bueno. Este es el caso de Eleanor, ya que ella desea ser “éticamente buena” para poder encajar en “el lado bueno”.

Chidi al conocer estos conceptos entra en un conflicto moral, ya que de antemano sabe que Eleanor está perdida pero de igual forma el imperativo categorico kantiano lo hace actuar de la mejor manera demostrando que el es una persona éticamente integra y por lo tanto debe enseñar los principios filosóficos de ética a Eleanor. En resumen: si Chidi no enseña a ser ética a Eleanor estaría fallando como maestro de ética y a sus principios mismos.

Entonces en ese momento, bajo la complicidad de un secreto, se produce un vinculo entre los personajes. Que dada la personalidad conflictiva de Eleanor va a comenzar a arrastrar a los demás personajes a su drama haciéndolos confesar y ser participes de las clases de ética. Lo que no espera Michael es que Eleanor aprenda un poco más, no considera el factor de que los seres humanos somos perfectibles y podemos cambiar y aprender a ser mejores.

Es cuando Eleanor lo desenmascara y Michael confiesa ser un demonio torturador en lugar de ser un arquitecto del paraíso. Conforme las temporadas avanzan estos “rasgos” perfectibles de la personalidad de cada uno van saliendo a flote.

Y entre más tiempo pasan juntos los cuatro torturados más difícil se vuelve engañarlos. Hasta que logran conseguir que Michael esté de su lado y el mismo Michael en su calidad de ser infinito y demoníaco comience a aprender más sobre ética y la condición humana.

Sin duda el acercamiento a la filosofía y la ética que nos hace la serie es bastante ameno. Además que no sitúa a la ética en el simple plano aburrido kantiano. Tiene giros inesperados que van a hacer de la serie imperdible.

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