Filosofía intima del teatro

Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar.

La compañía mexicana de teatro Vaca 35 teatro en grupo bajo la dirección de Damián Cervantes, presenta la obra Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar. La obra se desarrolla en una bodega pequeña e intima con butacas improvisadas e iluminación escasa. El escenario no existe, se diluye en el espacio. Simbólicamente Damián Cervantes le comunica al espectador que todos formamos parte de esa “realidad”. Lo anuncia mediante elementos idiosincráticos como: un lavadero gris, una tina de acero galvanizado redonda, una parrilla eléctrica y utensilios de limpieza e imágenes religiosas. El decorado configura una monografía de la vida común en México, un Ethos o modo de ser en el mundo. Con objetos simples el espectador vislumbra la vida habitual de los personajes, la existencia humana se revela como un relato vivo, vigente, material y entrañable.

Dos actrices potentes en escena Diana Magallón y Mari Carmen Ruiz encarnan dos historias. Un relato se desenvuelve en el plano “real” y el otro en un plano ficticio o cómo indicaría Richard Hornby un drama dentro de otro drama. Aunque ello no significa necesariamente que hablemos de metateatralidad, me tomo la libertad de acuñar esta idea para explicar la envergadura de la puesta en escena. La obra trata de dos mujeres de escasos recursos que viven en condiciones marginales como ya he descrito anteriormente. Ambos personajes responden a arquetipos poco deseables y grotescos; una de ellas es muy delgada y la otra corpulenta. Simbolizan lo antiestético como una suerte de burla o crítica a cánones de belleza establecidos y plausibles en el mundo del teatro y en la vida cotidiana. Por otro lado, el sueño de ser actrices atraviesa su existencia y su realidad. Colmadas de energía y con el ánimo encendiendo, montan una dramaturgia de la obra Las criadas de Genet. No hay escenografía, vestuario, iluminación, nada de ornamentación, únicamente se apoyan en el diálogo y en su imaginación. Entre ofensas, palabras altisonantes, gritos, halagos, abrazos, caricias y un gramo de ternura se olvidan de la realidad y fabrican una ficción donde son las mejores actrices del mundo, su mundo.

De ello se infiere una pregunta que florece en un desierto. ¿Qué es el teatro? ¿Quién hace posible el teatro? Un texto, un espacio, actores hermosos, el público, la imaginación, la mirada del otro, la compresión del otro. La victoria de Lo único que necesita una gran actriz, es una gran obra y las ganas de triunfar consiste en demostrar que no se necesita de mucho para hacer una gran obra de teatro y esto traspasa la realidad.



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