Elena Garro: Escritora antes que esposa

Biografía

Elena Garro nació el 11 de diciembre de 1916, en la ciudad de Puebla, México. Su madre era oriunda del estado de Chihuahua y su padre de origen español. Durante la infancia de Elena su familia residió en el estado de Guerrero, en Iguala, donde fue criada la mayor parte del tiempo. Su familia estuvo huyendo del conflicto bélico La Guerra Cristera, que dividió a los ciudadanos mexicanos en dos facciones, los que apoyaban al clero y los que deseaban quitarle sus privilegios.

Posteriormente, en 1929 se trasladó a la ciudad de México para estudiar en las Escuela Nacional Preparatoria de San Ildefonso y continuar en el UNAM sus estudios en letras. Durante su periodo como estudiante conoció al que sería su esposo por casi 22 años, el escritor Octavio Paz.



Después de rechazar los oficios religiosos ingresó a la prestigiosa institución la Ècole Normale Supérieure de París, en la que se graduó en 1882, y aunque tenía un interés delimitado desde ese entonces por fenómenos sociales y la reglas que movían la sociedad, no existía esa disciplina así que dedicó su esfuerzo a la impartición de filosofía en varios colegios de París de 1882 a 1887. Desde su formación Durkheim estaba empecinado en aprender los métodos científicos y con el tiempo sus deseos por obtener un método científico fueron creciendo. Cuando viajó a Alemania tuvo acercamiento al trabajo de Wilhelm Wundt. Wundt era famoso por haber desarrollado el primer laboratorio de piscología experimental.

Fue con Octavio Paz que viajo a España durante la Guerra Civil Española y conoció a varias personalidades del mundo literario y fruto de ese viaje fue uno de sus textos más prominente: Memorias de España 1937. Debido a su postura política y su apoyo al movimiento estudiantil del 68 tuvo que vivir en el exilio muchos años.

Los trabajos de Elena Garro resaltan hechos históricos poco explorados y a veces delatan verdades incomodas de la política mexicana. Elena Garro murió en Cuernavaca el 22 de agosto de 1998.

Libros de Elena Garro

Novelas

1963: Los recuerdos del porvenir
1980: Andamos huyendo Lola
1981: Testimonios sobre Mariana
1982: Reencuentro de personajes
1983: La casa junto al río. México, Grijalbo
1991: Y Matarazo no llamó...
1995: Inés
1998: Busca mi esquela & Primer amor
1996: Un traje rojo para un duelo. Monterrey
1996: Un corazón en un bote de basura
1998: Mi hermanita Magdalena

Cuentos

1958: "El árbol o fragmento de un diario".
1958: "Perfecto Luna".
1962: "El día que fuimos perros”.
1963: "Nuestras vidas son los ríos".
1964: "La culpa es de los tlaxcaltecas".
1964: "La culpa es de los tlaxcaltecas".
1964: "El duende".
1964: "El zapaterito de Guanajuato".
1964: "¿Qué hora es?".
1965-1966: "Era Mercurio".
1968: "El zapaterito de Guanajuato".
1977: El accidente y otros cuentos inéditos.

Teatro

1957: "Un hogar sólido"
1958: "El rey mago"
1959: "La mudanza"
1959: "La señora en su balcón"
1963: "El árbol"
1963: "La dama boba"
1965: "Los perros"
1967: "Felipe Ángeles"
1981: "Benito Fernández"
1981: "El rastro"
2005: "Parada San Ángel"

Frases de Elena Garro

1. El mundo pierde su variedad, la luz se aniquila y los milagros quedan abolidos.
2. Aquí la ilusión se paga con la vida.
3. Tuve la impresión de que la muerte era sólo el paso de lo imperfecto a lo perfecto.
4. En la profundidad de la mentira siempre hay algo perverso.
5. Sí, rica, sí, el dinero lava la sangre, no hay ideales, no hay nada, sólo hay dinero empapado de sangre.
6. Quisiera no tener memoria o convertirme en el piadoso polvo para escapar a la condena de mirarme.
7. La memoria del futuro es válida, pero me ha fastidiado, y estoy cambiando los finales de todos mis cuentos y novelas inéditos para modificar mi porvenir.
8. El pasado ofrecía el encanto de lo irrecuperable. Lo perdido se convierte en algo precioso, en algo apenas entrevisto, evocado casi a voluntad, en la esencia más pura del presente.
9. La veo, me veo y me transfiguro en multitud de colores y de tiempos. Estoy y estuve en muchos ojos. De la memoria que de mí se tenga.
10. Sólo le quedaba ir al encuentro del pasado remoto que estaba en su memoria.
11. A veces la belleza de una abuela determina la muerte de sus nietos o la ruina de sus descendientes.
12. Hay que ser pobre para entender al pobre.
13. Adelante de los pasos de un hombre siempre van los pasos de una mujer.
14. Todo se olvida, pero se olvida sólo por un tiempo.
15. Una mentira pesa durante generaciones y sus consecuencias son imprevistas e infinitas.

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