Breviario de Algunos Edificios Históricos en La Costa-Sierra de Guerrero y Oaxaca

Introducción

El presente documento es una recopilación de notas en alusión a diez edificios históricos en la zona limítrofe a las costas de Guerrero y Oaxaca, México. Los pueblos visitados en el Estado de Guerrero se ubican en los municipios de Ayutla de los Libres, Cuautepec, San Luis Acatlán y Tecoanapa, mientras que en el Estado de Oaxaca los trabajos se concentran en la cabecera municipal de Santiago Tapextla, distrito de Jamiltepec (Figura 1). Se trata de un vasto territorio donde se fusionan las cadenas montañosas de la Sierra Madre del Sur y las planicies costeras del Océano Pacífico (Figueroa, 1980). En cuestiones culturales, la región ha sido un escenario multiétnico desde la época prehispánica hasta la actualidad, toda vez que habitan grupos amuzgos [ñunda], mixtecos [ñu saavi], nahuas y tlapanecos [me’phaa] (Orozco y Berra, 1864), al igual que grupos de afro-descendientes (Aguirre, 1958).

A grandes rasgos, la diversidad arquitectónica en las costas de Guerrero y Oaxaca comprende tres grandes grupos: Arquitectura industrial, religiosa y vernácula. Se presenta una breve descripción de las características físicas de los edificios históricos en cuestión, aunado a su estado de conservación en general. Posteriormente, se hace un esfuerzo por determinar su función, ubicarlos temporalmente en alguno de los periodos de la historia de México, como son el Virreinato, las primeras décadas del México independiente, el Porfiriato y la Revolución Mexicana, o bien relacionarlos con algún acontecimiento histórico.

Arquitectura Industrial.

La antigua fábrica de algodón, Santiago Tapextla, distrito de Jamiltepec, Oaxaca. En este poblado se visitó el casco de una fábrica cuya superficie es de 1190 m2 (Figura 2). El inmueble está hecho con muros de ladrillo de 0.40-x-0.06 m. Hacia la parte frontal corre una línea de nueve pilares; las basas miden 1-x-1.10 m, mientras que el único pilar completo alcanza los 4 m de altura (Figura 3). Los muros laterales del casco poseen un diseño triangular en la parte superior; esto indica que el edificio alguna vez sostuvo una techumbre a dos aguas mediante una armadura de madera, carrizo y palma (Figura 4). Los daños más notables son las grandes fisuras en las paredes por efecto del crecimiento de árboles. Otros riesgos actuales que atentan la conservación del inmueble son la proliferación de nuevas construcciones en los alrededores, la acumulación de basura y el crecimiento de vegetación al interior de éste.



Las fuentes históricas señalan que hacia finales de la década de 1880, en la costa de Guerrero se formó una empresa agroindustrial-terrateniente fundada por el estadounidense Carlos Miller, cuya actividad principal fue la producción del algodón (Ravelo y Bustamante, 1998). Sus dominios territoriales alcanzaron 80 mil hectáreas a lo largo y ancho de los valles de Cuajinicuilapa y Ometepec, Guerrero; sin embargo, al estallar la Revolución Mexicana, la propiedad fue quemada por las fuerzas zapatistas en el año 1914 (Manzano, 1991).

Hay tres planteamientos que permiten vincular este inmueble con la empresa agroindustrial también conocida como la Casa Miller. En primer lugar, la población actual se refiere al antiguo inmueble como “la vieja máquina de algodón”. En segundo, la frontera política actual del municipio de Cuajinicuilapa dista sólo 4.5 km. Por último, el acabado de los muros recuerda las construcciones de finales del siglo XIX y principios del siglo XX, por lo que es muy probable que el auge de este edificio se remonte al periodo porfirista y haya tenido un uso industrial.

Arquitectura Religiosa.

La primera capilla de la Mar del Sur, San Luis Acatlán, Guerrero. En el poblado de San Luis Acatlán, Guerrero, hacia la ribera sur del río de San Luis, permanecen los restos de lo que alguna vez fue la primera capilla del siglo XVI construida en la costa del Océano Pacífico (Figura 5). En la actualidad sólo se conservan en pie un muro que soportaba el arco de la fachada principal; está hecho con ladrillos y argamasa, y quizás alcanzó una altura de 3-4 metros. También se aprecia una ligera nivelación de forma rectangular de apenas 0.5 m, sobre la cual potencialmente se construyó la nave principal de la capilla. Los remanentes de la fachada están cubiertos por las raíces de un árbol que crece en la cima del muro, rodeado de casas-habitación y vegetación.

Recordemos que la entonces llamada Villa de San Luis fue el primer pueblo de españoles fundado por Pedro de Alvarado en el año 1522; eventualmente fue abandonado debido al agotamiento del oro que extraían del río (Acuña, 1984), seguido de una rebelión de grupos yopis hacia 1531 (Paso y Troncoso, 1939[1530-1532]). Gracias a la tradición oral y las fuentes locales, sabemos que la capilla fue arrasada por el desbordamiento del río en el siglo XVIII aproximadamente. Desde entonces, el nuevo recinto religioso se movió a un terreno más elevado que ahora ocupa el centro de San Luis Acatlán.



Templo de Santiago Apóstol, Cuautepec, Guerrero.

La Relación de Xalapa, Cintla y Acatlan señala que Quauhutepeque o Quauhtepec era un pueblo con más de tres mil personas de lengua mexicana en el siglo XVI (Acuña, 1984). En la actualidad, la iglesia, con sede en el centro de la cabecera municipal, expone una serie de atributos que preservan su antigüedad y se describen a continuación. La portada consta de dos cuerpos y dos entrecalles divididas por pilastras de capiteles toscanos, rematada por un frontón triangular (Figura 6). El sistema constructivo de la nave principal se compone de muros de mampostería y rajuela. La sección oriental de la nave posee dos contrafuertes esquinados que resaltan por su diseño redondeado e inclinado, un elemento arquitectónico recurrente en el siglo XVI (Figura 7).

Hacia el extremo nororiente de la nave se identifican dos accesos tapiados; el primero consta de un arco de tres centros que permitía la entrada a un ala que quizás se utilizó como capilla, mientras que el segundo vano presenta un arco de medio punto con impostas que daba acceso a una curia o sacristía (Figura 8). El altar principal es simple y carece de retablo, mas en el ala sur de la nave hay una capilla con la imagen del Santísimo Sacramento.

El inmueble sufrió varias intervenciones durante el siglo XX. Por fuentes locales se sabe que la construcción de la bóveda de cañón corrido reemplazó la antigua armadura de madera y teja en la década de 1980. Si bien el diseño actual de la portada recuerda al estilo Neoclásico, es factible que el segundo cuerpo sea contemporáneo a la bóveda de cañón corrido, misma que descansa sobre una serie de castillos de concreto y muros de ladrillo. En 1995 se erigieron las dos torres en los extremos de la portada y se adosaron cinco castillos al ala sur de la nave.

Actualmente la nave principal exhibe graves afectaciones a causa del intemperismo y la falta de mantenimiento, aunado a la inestabilidad estructural producto de intervenciones recientes con materiales ajenos a su composición original. Por consiguiente, las afectaciones por factores ambientales se evidencian a través de grietas, infiltraciones de agua y crecimiento de hierbas sobre los muros de la nave principal. Se suman factores sociales como la construcción de la bóveda de cañón corrido a base de concreto, la cual inflige problemas de cargas a los muros de mampostería. Más aún, los castillos agregados al ala sur, en lugar de aportar fuerza a los muros de mampostería, son causantes de las grandes fisuras en esta sección del inmueble.

Iglesia de Tlaxcalixtlahuaca, municipio de San Luis Acatlán, Guerrero.

A mediados del siglo XVI, Tlaxcalixtlahuaca era una estancia de Totomixtlahuaca con 54 tributarios sujeta a la Alcaldía mayor de Tlapa (García, 1904); de hecho, fue uno de los puntos más recónditos que visitaron los misioneros agustinos al adentrarse en la Sierra Madre del Sur (Rubí y Pavía, 1998). Se estima que la portada principal, construida con ladrillos, tuvo intervenciones desde el siglo XVII hasta el siglo XIX según los muestran los elementos arquitectónicos que se describen a continuación.

El acceso principal presenta un arco apuntado con impostas y dos pilastras hacia sus flancos. En la parte superior se construyó un frontón mixtilíneo representativo del Barroco. Sobre este último se colocaron tres remates en forma de florero, elementos arquitectónicos reiterados durante el Neoclásico (Figura 9). Los muros de la nave principal están construidos con adobe, conservan un aplanado de cementante y un recubrimiento de cal. La nave soporta una armadura de parhilera conformada de madera y teja. El ala norte contiene una pequeña sacristía de muros de adobe y techumbre de teja con accesos desde el atrio y hacia al interior de la nave, respectivamente (Figura 10).

La única torre se constituye de dos cuerpos; el primero exhibe cuatro arcos apuntados con impostas; cada arco está flanqueado por dos columnatas dóricas, mismas que son características del siglo XIX. Por su parte, el segundo cuerpo de la torre resalta por albergar cuatro arcos mixtilíneos. En total, los ocho arcos están decorados con azulejos de mayólica, alternando piezas amarillas con blanco y azules con blanco. La cúpula tiene coronamiento y una cruz a manera de remate. Igualmente, la cúpula está recubierta de azulejos. El acceso a la torre se logra a través de una escalera de fabricación reciente, que fue adosada al exterior de la nave. En el interior se aprecian seis nichos adosados a las paredes laterales [tres nichos por lado], de los cuales uno posee remates. Al fondo se observa el altar principal fabricado en madera, decorado con chapa dorada y dos remates de florero, mismo que corresponder temporalmente al siglo XIX (Figura 11).

En cuestiones de conservación, el inmueble requiere de mantenimiento mínimo, particularmente el retiro de humedad en muros, así como la reintegración de aplanados. Sin embargo, es importante subrayar que la iglesia fue desocupada en el año 2011 a raíz de la construcción de un nuevo recinto destinado al culto. Por consiguiente, el hecho de permanecer en calidad de inmueble subutilizado en una zona céntrica de la localidad podría impulsar la demolición de este edificio histórico.

Templo de San Francisco de Asís, Yoloxóchitl, municipio de San Luis Acatlán, Guerrero.

A grandes rasgos, el sistema constructivo de la nave principal se compone de muros de mampostería y rajuela. El único elemento arquitectónico identificado que da luz sobre su temporalidad son los contrafuertes distribuidos a lo largo de la nave principal, los cuales presentan remates con un diseño característico del siglo XIX (Figura 12).

El edificio en su totalidad ha sufrido múltiples intervenciones en los últimos treinta años, incluyendo la portada principal. Por información de los párrocos de las comunidades de Cuanacaxtitlán y San Luis Acatlán, Massimo Segú y Pedro Rumbo, respectivamente, se sabe que la erección de las torres se remonta al año 1985. De hecho, la torre que flanquea la nave por la izquierda resguarda en su primer cuerpo tres campanas de bronce; quizás la campana de mayor tamaño sea la más antigua debido a que su decoración exterior en altorrelieve representa una círculo con tres personajes en el interior. Asimismo, se reporta que la techumbre estuvo constituida por una armadura de madera y teja, al igual que decoración con pintura mural en las paredes laterales. Actualmente, los muros de mampostería soportan una bóveda de cañón corrido, un murete de ladrillo que corre sobre el borde de la bóveda y un ábside principal de concreto con la inscripción “2 agosto de 1968”.

El estado de conservación de la iglesia de Yoloxóchitl es regular; se observan daños como grietas en muros y en el arco que da acceso a la sacristía; fisuras horizontales en uno de los contrafuertes; aplanados exteriores prácticamente inexistentes; acumulación de humedad en la bóveda y en las paredes laterales (Figura 13).

Arquitectura Vernácula.

La casa donde se firmó el Plan de Ayutla (1854), Guerrero.

En la zona centro del poblado de Ayutla de los Libres hay una vivienda de tipo vernácula cuya trascendencia histórica se remonta a la segunda mitad del siglo XIX (Figura 14). Básicamente, se trata del inmueble donde un grupo de liberales y conservadores encabezados por Florencio Villarreal, Juan N. Álvarez e Ignacio Comonfort, firmaron y proclamaron el Plan de Ayutla el 1º de marzo de 1854, documento en que se desconoce el gobierno dictatorial del General Antonio López de Santa Anna y marca el inicio de las guerras de reforma en México (Pavía y Salazar, 1998). En conmemoración a este suceso histórico se develó una placa conmemorativa en la fachada principal, cuya fecha se remonta al año 1939.

La casa está construida con muros de adobe; tiene dos habitaciones y un pequeño patio trasero. La techumbre presenta una armadura de parhilera y teja; la habitación anterior es dos aguas (Figura 15a), mientras que el techo de la habitación posterior es soportado por dos pilares rematados con capiteles toscanos de estilo Neoclásico (Figura 15b). En la actualidad es un museo comunitario que resguarda una pequeña colección de piezas arqueológicas y otros objetos antiguos donados por los habitantes.

Capillas sobre montículos prehispánicos, Guerrero.

En los poblados de Horcasitas y Jolotichán, municipio de San Luis Acatlán, al igual que en Tecuantepec, municipio de Tecoanapa, hay ejemplos de capillas edificadas sobre montículos prehispánicos. En general, su arquitectura es de tipo vernácula; es decir, muros de adobe y techumbres a base de armaduras de parhilera y teja (Figuras 16 y 17). Si bien la edificación de templos católicos sobre los restos de edificios prehispánicos fue una práctica común durante el proceso de evangelización en la Nueva España, como acto de imposición de una nueva religión occidental, la falta de elementos arquitectónicos u otro tipo de datos impiden asociar temporalmente las capillas y los basamentos prehispánicos en alguna etapa específica del periodo novohispano.

Consideraciones finales.

La importancia de los edificios analizados subyace en el desarrollo histórico de una zona dividida por fronteras políticas actuales, que no necesariamente han influido o determinado la interacción de sus habitantes en el pasado. La diversidad arquitectónica en la región se traduce en iglesias construidas durante el periodo novohispano [siglos XVI-XIX], casonas donde ocurrieron eventos trascendentales de la historia del México independiente y fábricas del Porfiriato relativas a los primeros desarrollos de la industria algodonera a nivel local.

No obstante, el estado de conservación de varios edificios es preocupante. Por un lado, los daños causados por los fenómenos meteorológicos y los sismos. Por otro lado, el abandono por desinterés, la destrucción intencional, la proliferación de nuevos asentamientos domésticos en los alrededores y la falta de mantenimiento, en conjunto se tornan factores naturales y sociales que ponen en riesgo la preservación de los edificios históricos.

Hay un largo camino por recorrer en el registro y catalogación de monumentos históricos en esta área limítrofe a las costas de Guerrero y Oaxaca. Merecen atención el edificio del H. Ayuntamiento municipal de Azoyú, las iglesias de Acatepec, Cuanacaxtitlán, Igualapa, San Luis Acatlán y Xochistlahuaca, así como algunos ejemplos de arquitectura vernácula en Ometepec y San Luis Acatlán.

Referencias citadas.

Acuña, R. (ed.). (1984). Relación de Xalapa, Cintla y Acatlan. En Relaciones Geográficas del siglo XVI: Antequera, Tomo II (pp. 281-300). México: Universidad Nacional Autónoma de México.

Aguirre, G. (1958). Cuijla. México: Fondo de Cultura Económica.

Figueroa, E. (1980). Atlas geográfico e histórico del estado de Guerrero. México: FONAPAS/Gobierno del Estado de Guerrero.

García, L. (ed.) (1904). Relación de los obispados de Tlaxcala, Michoacán, Oaxaca y otros lugares en el siglo XVI. México: Casa del Editor.

Manzano, M. (1991). Cuajinicuilapa, Guerrero: historia oral 1910-1940. Oaxaca: Artesa.

Orozco y Berra, M. (1864). Geografía de las lenguas y carta etnográfica de México precedidas de un ensayo de clasificación de las mismas lenguas y de apuntes para inmigraciones de las tribus, México: Imprenta de J.M. Andrade y F. Escalante.

Pavía, M. & J. Salazar (1998). Historia General de Guerrero, Vol. III. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia/Gobierno del estado de Guerrero/JGH editores.

Paso y Troncoso del, F. (1939). Epistolario de Nueva España, Vol. II (1530-1532). México: Antigua Librería Robredo/Biblioteca Histórica Mexicana.

Ravelo, R. & T. Bustamante (1998). Historia General de Guerrero, Vol. IV. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia/Gobierno del estado de Guerrero/JGH editores.

Rubí, R. & E. Pavía (1998). Historia general de Guerrero, Vol. II. México: Instituto Nacional de Antropología e Historia/Gobierno del estado de Guerrero/JGH editores.

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