La Gran Cultura China

Historia

La emigración de la cultura china debe ponerse en relación con los movimientos de pueblos en el III milenio, uno de los cuales llevó a los tocarios (indoeuropeos) hasta el Turquestán oriental. La emigración debió ser rápida, y los chinos conservaron relatos míticos de sus orígenes y de su llegada al territorio por el desierto de Gobi. A mediados del III milenio llegaron a la región del Hoang-ho, bajo el mando del patriarca Yao. Después se forman las dinastías Hia y Chang o Yin, durante las cuales ocuparon una fértil zona entre el Hoang-ho y el Yang-Tse-Kiang. Restos de poblaciones primitivas y elementos mogoles de la rama tibetobirmana y siamesa, que ocupaban el país, siguieron resistiendo en algunos núcleos meridionales a la absorción china. Para los occidentales, China es sinónimo de exotismo y misterio, sugiere refinamientos sutiles y crueldades extremas, obras de arte admirables y paisajes de gran belleza. Esta imagen no debe inducir a perpetuar simplificaciones y prejuicios, y no puede ocultar la importancia de una de las civilizaciones más destacadas del planeta. China, cuya historia está llena de acontecimientos, de descubrimientos científicos, es un país muy complejo, en el que conviven más de 1.350 millones de personas, esto es, más de una quinta parte del total del planeta.

El pensamiento filosófico y político también experimentó profundas transformaciones: época llamada de las “cien escuelas”. Nació entonces el pensamiento de Confucio, que resaltaba los principios morales y proponía regular las costumbres por la educación. Otras escuelas importantes fueron la de los taoístas, que recelaban de la política y propugnaban la vuelta a la naturaleza y a un modo de vida lo más sencillo posible, y la de los legistas, que querían regentar la sociedad con todo el poder de la ley. En los siglos IV a.C. y III a.C. las disputas entre los grandes principados se transformaron en verdaderas guerras de anexión, que concluyeron (año 221 a.C.) con el triunfo de la dinastía que gobernaba el estado occidental de los Qin. En este el primer emperador ordenó la construcción de la Gran Muralla China.

En el año 581 un dignatario de origen chino, Yang Jian (Yang Kien), reunió bajo su autoridad las regiones del norte y en el año 589 sus ejércitos ocuparon Jiankang (actual Nanjing). Fundó una nueva dinastía, la dinastía de los Sui, que reunificó de nuevo las tierras chinas. A mediados del siglo XIV la revuelta campesina de los “turbantes rojos” asestó un golpe fatal a la dinastía mongol de los Yuan. Fue un campesino de Anhuí, Zhu Yuanzhang (Chu Yuang-chang), el que en medio de las turbulencias logró hacerse con el poder y fundó una nueva dinastía, la dinastía de los Ming (1368-1644). Los manchúes, que habían formado en el noreste un imperio en el que se mezclaban los principios administrativos chinos con sus instituciones tribales, penetraron en China y proclamaron la dinastía Qing (Tsíng) (1644-1912) o Manchú.

En el año 1911, Sun Yatsen, apoyado por jóvenes militares y estudiantes, educados en las ideas occidentales, fundó, en Cantón, el Guomindang, partido nacionalista cuyos principios fundamentales eran la unificación nacional, la democracia y el aumento del nivel de vida popular. Después de la muerte de Sun (1925) y de un período de rivalidades, la dirección del Guomindang pasó a Jiang Jieshi, quien expulsó a los comunistas del gobierno y emprendió una expedición al Norte contra los “señores de la guerra”. El 1 de octubre de 1949 Mao Zedong anunció en Beijing la proclamación de la República Democrática Popular China. Una asamblea del pueblo eligió presidente de la República a Mao Zedong, primer secretario del partido, y a Zhou Enlai jefe del Gobierno y ministro de Exteriores.

Religión

China ha sido enmarcada por grandes corrientes artísticas como el taoísmo, su religión base es el Budismo Chán que sigue las reglas de lo que hemos visto sobre esta religión en otras entradas, actualmente la mayor parte de las 58 tribus Chinas relacionadas a la antigüedad siguen la doctrinas que marcó la dinastía Han que ya vimos en este mismo texto, como mencionamos, el teoísmo y el budismo son las principales corrientes religiosas Chinas aunque sigue en discusión su generalización dentro del término “religión”, tienen su base en el grupo dhármico y japónico que se consideran más como designios de vida o enseñanzas del buen vivir y no tanto como religiones.

Gastronomia

La gastronomía en China es muy variada ya que procede de la época Imperial China, en la época de las dinastías era común según algunos registros históricos ofrecer más de 100 platillos al día, esto ha hecho a China uno de los países con una cultura culinaria más extensa de la que se tienen noticias en la actualidad, incluso se dice que es el país del buen comer en la zona de las Islas japónicas. La arquitectura también es un rasgo cultural muy relacionado a las antiguas construcciones de la China dinástica y se diferencían por el uso de pagodas, el legado artístico chino en el mundo se ve basado en dos tipos de porcelana de las épocas dinásticas en este país asiático, muy valoradas a nivel mundial son las cerámicas Ming y Ching y en México tenemos una gran influencia. Como tip pueden visitar la Casa del Risco en San Ángel donde destaca una hermosa fuente externa construida exclusivamente con este tipo de cerámica, este lugar se ubica en la Plaza San Jacinto 5, San Ángel, 01000 Ciudad de México, CDMX, para llegar es necesario abordar un transporte a la salida del metro Observatorio (línea 1) que diga Plaza Loreto, una vez llegando al lugar se caminan 3 cuadras al norte y se arriba a la Plaza San Jacinto donde se ubica el Centro Cultural Isidro Fabela o la Casa del Risco.



Tip

La fuente del museo Casa del Risco en San Ángel, es un exquisito ejemplo del ultra barroco mexicano, construida en el último tercio del siglo XVIII está adosada al muro a manera de altar y alcanza una altura máxima de 8.12 metros. Entre sus materiales de construcción tenemos concha nácar, platos, botellones y vasijas, tazas, tibores y porcelana (riscos). En esta fuente se utilizó la cerámica Nao de China que año con año desembarcaba en el puerto de Acapulco en la Nueva España y que para el último tercio ya no era tan común de conseguir. Los "riscos" de las cerámicas pertenecientes a las dinastías Ming y Ching que conforman esta fuente llegaban a la Nueva España vía el Puerto de Acapulco 1 vez al año y conectaba a China, las Filipinas y finalmente arribaba a México justo en el día de Corpus Christi con un cargamento de cerámica, sedas y especias, para poner al alcance de las clases más acomodadas de la Nueva España este valioso cargamento se organizaba un mercado especial en el que se ofrecían todas estas viandas.

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